A pesar de que Bogotá cuenta con más de 70 electrolineras, la capital de Colombia enfrenta un déficit significativo en su infraestructura de carga para los cerca de 7.000 vehículos eléctricos que actualmente circulan por sus calles. Este déficit se hace más evidente considerando el notable crecimiento en el uso de estos automóviles en los últimos años, impulsado por la creciente conciencia sobre el medio ambiente y las políticas gubernamentales que favorecen la adopción de tecnologías limpias. En respuesta a esta situación, la empresa Evinka ha inaugurado su primera electrolinera sobre la Autopista Norte, buscando atender una demanda creciente por parte de los propietarios de vehículos eléctricos.
La nueva electrolinera de Evinka no solo representa el inicio de la infraestructura de carga necesaria, sino que también es un componente clave de una red nacional que la empresa planea expandir en 2025. De acuerdo con sus objetivos, Evinka prevé instalar un total de 200 cargadores lentos y 20 cargadores rápidos en todo el país, movilizando así un esfuerzo importante para facilitar los viajes en vehículos eléctricos. Esta visión busca garantizar que la transición hacia alternativas de transporte más sostenibles sea viable y conveniente para los conductores colombianos.
La ubicación estratégica de la electrolinera en El Gallo Café, un punto de encuentro popular entre ciclistas y viajeros, es clave para su éxito. Esta estación ha sido seleccionada por su alta afluencia semanal, ya que recibe en promedio cerca de 1.000 ciclistas y 300 vehículos. Además, su cercanía a corredores viales importantes la convierte en un lugar ideal para que los usuarios de vehículos eléctricos puedan recargar sus automóviles mientras disfrutan de otros servicios que se ofrecen en el café. La electrolinera cuenta con cargadores de 7 kW, compatibles con marcas populares como Kia, BMW, Mini Cooper y BYD, lo que asegura una amplia accesibilidad para los usuarios.
La apertura de esta electrolinera también forma parte de un plan de expansión nacional que contempla nuevos puntos de carga en ciudades como Barranquilla y Cartagena. En estos lugares, está previsto la implementación de cargadores rápidos que superan los 60 kW, ideales para facilitar los viajes de larga distancia y apoyando aún más el crecimiento de la flota de vehículos eléctricos en Colombia. Cifras recientes de Fenalco y la ANDI indican que el país cerró 2024 con más de 20.000 vehículos eléctricos registrados, lo que representa un incremento del 150 por ciento en comparación con el año anterior y un 4,6 por ciento del total de ventas de vehículos nuevos en el mercado.
Este crecimiento en la adopción de vehículos eléctricos se ve favorecido por políticas públicas y marcos regulatorios que han sido implementados en los últimos años, como la Ley 1964 de 2019. Esta legislación ofrece incentivos tributarios, reducción de peajes y otros beneficios para los propietarios de vehículos eléctricos, lo que ha fomentado una mayor inversión en infraestructura de carga y ha alentado a los consumidores a hacer la transición hacia vehículos más sostenibles. Con una concentración del 57 por ciento del mercado en Bogotá, seguida de Medellín y Cali, el futuro del transporte eléctrico en Colombia parece prometedor, siempre que se continúe invirtiendo en la infraestructura necesaria para respaldar a los usuarios.

















