Las Plataformas Temáticas Interdisciplinares (PTI) han surgido como una iniciativa clave para abordar los retos multidisciplinares que enfrenta la investigación en España. Creada en 2018 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), esta iniciativa tiene como objetivo principal fomentar la investigación y la innovación en áreas que requieren la colaboración de diversas disciplinas. A través de la implementación de estas plataformas, se busca no solo resolver problemas de alto impacto científico, económico y social, sino también involucrar a la sociedad de manera activa. Esto es especialmente urgente en un mundo donde los desafíos globales, como el cambio climático y la pérdida del patrimonio cultural, exigen respuestas innovadoras y colaborativas que trasciendan las fronteras de las distintas áreas del conocimiento.
Un claro ejemplo de esta integración interdisciplinaria es la Plataforma Temática Interdisciplinar dedicada a la Ciencia del Patrimonio: Patrimonio Abierto – Investigación y Sociedad (PTI-PAIS). La creación de esta PTI es una respuesta a la significante riqueza cultural de España, que ostenta el quinto puesto a nivel mundial en cuanto a sitios Patrimonio Mundial declarados por la UNESCO. En este sentido, es imperativo que se priorice el estudio y conservación del patrimonio, no solo para preservar la historia y cultura de España, sino también para involucrar a la ciencia en la comprensión de estos elementos patrimoniales. Al abordar cuestiones relacionadas con el patrimonio cultural desde un enfoque científico, el CSIC se posiciona como líder en la investigación de esta temática, promoviendo así la salvaguarda del legado cultural de las generaciones futuras.
La visión interdisciplinaria del estudio del patrimonio no solo abarca la investigación científica convencional, sino que también integra aspectos históricos, artísticos y sociales en el enfoque de conservación y restauración. A partir de los años 90, la ciencia del patrimonio ha evolucionado significativamente para incorporar elementos tecnológicos y metodológicos avanzados, lo que ha permitido una comprensión más profunda de los materiales y técnicas que componen nuestro patrimonio cultural. Esta ciencia no solo se interesa por el estado físico de obras de arte, monumentos o documentos históricos, sino que también explora cómo estos elementos afectan a la identidad cultural y la cohesión social. Así, la colaboración entre científicos, conservadores y restauradores se convierte en fundamental para asegurar la preservación adecuada de nuestro patrimonio.
La relevancia del patrimonio cultural trasciende lo estético y educativo, ya que se ha demostrado que contribuye a la salud y bienestar social, funcionando como un recurso para la innovación en áreas clave como la economía sostenible y la transición ecológica. Por ello, la comunidad científica en España trabaja intensamente en desarrollar métodos innovadores para preservar el patrimonio, lo que a su vez impulsa la generación de empleo y el crecimiento del turismo cultural. Además, estudios recientes sugieren que el patrimonio no solo fomenta la cohesión social, sino que también puede jugar un rol terapéutico en el bienestar mental de las personas. Esto pone de manifiesto la importancia de la ciencia del patrimonio no solo en la conservación física, sino también en la salud emocional y social de la ciudadanía.
Finalmente, la PTI-PAIS promueve una mayor conexión entre la investigación y la sociedad, dando visibilidad al trabajo de más de un centenar de investigadores que colaboran en diversos proyectos multidisciplinarios. Este esfuerzo colectivo busca comunicar los resultados de manera accesible y didáctica mediante una serie de iniciativas, como la colaboración con plataformas como Muy Interesante, que buscan facilitar la difusión del conocimiento científico sobre el patrimonio. La colaboración con entidades externas, como museos y universidades, amplía el impacto de estas investigaciones, permitiendo involucrar a la ciudadanía en el proceso de conservación y comprensión del patrimonio cultural. En suma, la ciencia del patrimonio no solo es esencial para preservar nuestra historia, sino que también actúa como puente entre el pasado, el presente y el futuro, asegurando que las próximas generaciones puedan disfrutar y aprender de este legado.


















