El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que el personal de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) fue evacuado tras un ataque ruso en Jersón, que tuvo lugar durante una misión humanitaria. Zelenski acusó a Rusia de llevar a cabo este ataque a pesar de ser consciente de la presencia de los representantes de la ONU en el vehículo impactado, lo que pone en entredicho el cumplimiento de las normas internacionales sobre la protección de misiones humanitarias.
El ataque se registró esta mañana en Jersón, en el sur de Ucrania, donde dos drones de fabricación FPV impactaron en el vehículo de la OCHA. Aunque no se reportaron heridos, la situación resalta el riesgo al que está expuesto el personal humanitario en medio del conflicto. Zelenski expresó su indignación ante la falta de consideración por parte de las fuerzas rusas, afirmando que «los rusos no podían no saber qué vehículo estaban atacando», sugiriendo que fue un acto deliberado.
En sus declaraciones en la red social X, el mandatario ucraniano subrayó la gravedad de la acción y reiteró la necesidad de proteger a los trabajadores humanitarios que operan en la región. «Más temprano hoy, durante una misión humanitaria en Jersón, los rusos atacaron de forma indiscriminada. Afortunadamente, nadie resultó herido. El personal de la misión ha sido evacuado», anunció Zelenski, lo que refleja la tensión y la inseguridad reinante en las zonas afectadas por el conflicto.
La situación en Jersón, que ha sido escenario de intensos combates, sigue siendo frágil, y el ataque contra los vehículos de la ONU plantea serias preguntas sobre la seguridad de las operaciones humanitarias en Ucrania. La Organización de las Naciones Unidas ha instado repetidamente a las partes en conflicto a respetar los principios del derecho internacional y proteger a los civiles y el personal humanitario. No obstante, los ataques como el ocurrido hoy complican la respuesta humanitaria.
Este ataque se produce en un contexto de creciente preocupación internacional sobre el bienestar de los civiles en Ucrania y la integridad del personal humanitario que se encuentra en el país. La comunidad global observa de cerca, y este incidente podría generar repercusiones diplomáticas para Rusia, al ser un acto que desafía los protocolos establecidos que protegen a los trabajadores de la ONU en situaciones de conflicto. La evacuación del personal de la OCHA es un indicio claro de la peligrosidad del ambiente en el que operan, y llama a una acción inmediata para garantizar su seguridad.



















