Las tormentas eléctricas son fenómenos naturales que generan preocupación en muchas personas, tanto por sus efectos visuales como por los riesgos que conllevan. Un mito común es que el uso de celulares durante una tormenta puede atraer rayos, lo que ha llevado a muchas personas a considerar apagarlos en estas circunstancias. Sin embargo, científicos y expertos en seguridad eléctrica aclaran que los celulares no tienen la capacidad de atraer descargas eléctricas. Aunque la tensión atmosférica es la verdadera responsable de la creación de rayos, la percepción errónea sobre los dispositivos móviles contribuye a la confusión y el estrés de la población ante una tormenta.
Los rayos se originan de la acumulación de cargas eléctricas en la atmósfera, particularmente en ciertos tipos de nubes, como las cúmulo-nimbo. Estos fenómenos naturales buscan el camino de menor resistencia para llegar al suelo, lo que significa que las estructuras altas, los árboles y los objetos metálicos son más propensos a ser alcanzados por una descarga. Aunque un celular en sí mismo no representa un factor de riesgo en este sentido, la combinación de estar en un área abierta sosteniendo un dispositivo móvil puede hacer que una persona sea más vulnerable a un impacto.
El verdadero peligro radica, más que en el uso del celular, en la forma en que se encuentra conectado a la red eléctrica. Expertos alertan que si el dispositivo está cargándose, existe el riesgo de que la corriente generada por un rayo que impacte en la red eléctrica cause daños significativos a los aparatos conectados y, en casos extremos, provoque incendios. Un trágico incidente en China en 2014 ejemplificó este riesgo, cuando una persona perdió la vida al usar su celular mientras estaba enchufado. Esta situación subraya la importancia de desconectar dispositivos durante tormentas eléctricas.
No obstante, el uso de celulares fuera de línea no presenta un riesgo real de atracción de rayos. De acuerdo a los expertos, siempre que el dispositivo no esté conectado a la corriente, el peligro de que un rayo impacte directamente el celular es mínimo. Sin embargo, permanecer en áreas abiertas, como campos o playas, mientras se sostiene un dispositivo electrónico puede incrementar el riesgo de que se convierta en un punto de impacto en caso de que se produzca una descarga eléctrica. Por esta razón, los organismos de emergencia sugieren evitar el uso de teléfonos móviles en estas situaciones.
En resumen, aunque no es estrictamente necesario apagar el celular durante una tormenta, es aconsejable no usarlo mientras se encuentra conectado a la red eléctrica y evitar su uso en áreas desprotegidas. Mantener precauciones adecuadas es fundamental para evitar accidentes y proteger tanto a las personas como a sus dispositivos. Al final del día, un poco de sensatez puede ser la clave para salvaguardarse durante estos fenómenos naturales impredecibles.


















