El Papa León XIV ha expresado su profunda preocupación por la actual situación en Venezuela, afirmando este domingo que «el bien del pueblo venezolano debe prevalecer» en el contexto de la reciente captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice instó a la comunidad internacional a priorizar la soberanía del país y el respeto al Estado de Derecho, haciendo un llamado urgente para proteger los derechos humanos de todos los ciudadanos en esta crisis política. La declaración se produjo tras el rezo del Ángelus, donde León XIV mostró su empatía hacia el sufrimiento de los venezolanos, destacando la necesidad de buscar caminos hacia la paz y la justicia.
Durante su alocución, el Papa subrayó la importancia de trabajar juntos para construir un futuro lleno de colaboración y concordia, especialmente en favor de los más desfavorecidos, quienes han sufrido considerablemente debido a la situación económica adversa en Venezuela. Esta declaración refleja su intención de fomentar un diálogo inclusivo que permita a todas las partes involucradas encontrar soluciones pacíficas a la crisis que azota al país. Las palabras del pontífice se enmarcan en su deseo de ver a un Venezuela más unida y estable, donde el bienestar de su población sea la prioridad.
León XIV también hizo un llamado a la oración, pidiendo a los fieles que intercedieran por el futuro de Venezuela, mencionando a la Virgen de Coromoto, patrona del país, y a los santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, a quienes recientemente canonizó. Con un trasfondo de oración y reflexión, el Papa se muestra como un líder espiritual dispuesto a acompañar al pueblo venezolano en sus momentos de dificultad, ofreciendo no solo consuelo, sino también esperanza en la búsqueda de un cambio positivo.
El pontífice, que tiene un vínculo especial con América Latina, ha abordado la situación en Venezuela con cautela a lo largo de su papado. A lo largo de los meses, ha abogado por el diálogo y ha expresado su preocupación por las presiones económicas que podrían afectar a la ya frágil situación del país. En su último viaje a Líbano, reiteró la importancia de encontrar maneras de promover el diálogo, evitando así la escalada de tensiones con Estados Unidos, algo que ha sido bien recibido por varias figuras políticas, incluyendo a Nicolás Maduro.
La atención del Vaticano hacia Venezuela es evidenciada también por la presencia del arzobispo Edgar Peña Parra, quien ocupa un papel relevante en la Secretaría de Estado del Vaticano. Este interés se traduce en un seguimiento cercano de los eventos en el país sudamericano, destacando la importancia que tiene la Santa Sede en la promoción de la paz y el respeto a los derechos humanos. A medida que la situación en Venezuela continúa desarrollándose, las intervenciones del Papa se han convertido en un rayo de esperanza para aquellos que buscan un cambio y la recuperación de la estabilidad en su nación.



















