En su conmovedora visita a la provincia de Condorcanqui, Mónica Maureira, integrante del Comité de Expertas del Mesecvi, se enfrentó a una realidad devastadora que marca la vida de muchas menores en la región amazónica de Perú.La imagen de una adolescente con un bebé en brazos reflejó el profundo impacto del abuso sexual que sufren las niñas en estas comunidades, donde se han registrado alrededor de 1,000 denuncias de violencia de género desde 2014, con crímenes que siguen impunes.







