Días después de que 17 menores fueran rescatados de la secta ultraortodoxa judía Lev Tahor en Yarumal, Colombia, persisten múltiples interrogantes sobre cómo este grupo logró establecerse en el país.La comunidad, que enfrenta graves acusaciones de tráfico de menores y abuso infantil, habría ingresado al territorio colombiano de manera silenciosa, alojándose en un hotel y permaneciendo allí durante un mes antes de ser detectados por las autoridades locales.


