Ayrton dos Santos Pinheiro, un corredor y amante del mar, rememoraba su vida mientras contemplaba el océano desde una de las ventanas del hospital Mont Serrat en Salvador, Brasil.A sus 90 años, las memorias de su infancia en Pojuca, su llegada a Salvador y sus hazañas en el mundo del atletismo lo acompañaban en un día soleado que contrastaba con las recientes tormentas.


