En los meses previos a la infame operación militar estadounidense en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro se jactaba de contar con los avanzados sistemas de defensa aérea rusos desplegados en su territorio.Estas afirmaciones, tuteladas durante las tensiones diplomáticas con Donald Trump, se desvanecieron rápidamente cuando, el 3 de enero de 2026, más de 150 aeronaves estadounidense llevaron a cabo un ataque eficaz que desmanteló gran parte del arsenal defensivo venezolano.


