El atentado contra el senador Miguel Uribe ha revivido temores y recuerdos del oscuro periodo de magnicidios que vivió Colombia entre las décadas de 1980 y 1990.Esta alarmante realidad nos remite a una época en la que el país fue testigo de la aniquilación de figuras políticas como Luis Carlos Galán, cuyo asesinato fue emblemático en un contexto de violencia desatada por paramilitares y actores estatales.


