Cuando el empresario francés Vincent Bolloré llegó a Bolivia en 2008, su visita se enmarcó en un contexto de grandes expectativas sobre el litio, mineral que Evo Morales, presidente desde 2006, había posicionado como clave para el desarrollo económico del país.Tras el anuncio de un plan de industrialización del litio, Bolloré aprovechó la ocasión para invitar a Morales a París, buscando crear lazos comerciales.


