Colombia vive un momento de profunda conmoción tras dos graves ataques atribuidos a disidencias de las FARC que dejaron al menos 19 muertos y más de 65 heridos.Los atentados, que tuvieron lugar el 22 de agosto, consistieron en un explosivo contra una base militar en Cali y el derribo de un helicóptero en Amalfi, Antioquia.


