El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha dejado claro este lunes que no existen conversaciones formales con el Gobierno de Estados Unidos. Esto se pronunció después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, hiciera un llamado a La Habana para que alcanzara un acuerdo antes de que sea demasiado tarde. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Díaz-Canel enfatizó que, históricamente, las relaciones entre ambos países deben ser construidas sobre el Derecho Internacional, en lugar de basarse en la hostilidad o la coerción económica.
Díaz-Canel explicó que el Gobierno cubano está dispuesto a mantener un diálogo serio y responsable con la administración actual de EE.UU., siempre que se realice sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo y principios de Derecho Internacional. Subrayó la importancia de recibir la negociación sin injerencias en asuntos internos de Cuba, reafirmando así su postura ante las demandas estadounidense de un acuerdo bilateral que beneficie a ambas naciones sin comprometer la independencia cubana.
El presidente cubano también aclaró que, actualmente, solo existen «contactos técnicos» entre Cuba y Estados Unidos en el ámbito migratorio, basados en acuerdos bilaterales que –según él– La Habana está cumpliendo rigurosamente. Esta declaración se produce en un contexto tenso, donde la administración Trump ha estado presionando a Cuba, advirtiendo que no recibiría «más petróleo ni dinero» de Venezuela, lo que ha puesto a La Habana en una situación de vulnerabilidad económica.
La crisis económica y energética que enfrenta Cuba se ha visto exacerbada por la relación temática con Venezuela, que ha sido su principal proveedor de petróleo en virtud de un acuerdo bilateral desde hace años. A medida que Estados Unidos intensifica sus sanciones y controla las exportaciones de petróleo venezolano, la capacidad de Cuba para recibir crudo se ve amenazada, lo que contribuye a profundizar la crisis energética que ha llevado a cortes de electricidad diarios en muchas partes del país.
Este llamado a la negociación por parte de Trump se suma a un contexto de tensiones geopolíticas en la región, donde el canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha afirmado que Cuba no sucumbirá ante las amenazas y el chantaje del Gobierno estadounidense. Durante su reciente visita a Caracas, Rodríguez resaltó los sacrificios de los cubanos en defensa de la soberanía del país, en un momento en que la isla enfrenta desafíos críticos debido a su dependencia energética y la complicada situación que atraviesa su socio regional, Venezuela.

















