En un importante referéndum celebrado este domingo, la ciudadanía ecuatoriana se pronunció en contra de las reformas constitucionales propuestas por el presidente Daniel Noboa, con una contundente mayoría que superó el 60% de los votos. Las reformas inluyeron la eliminación de la prohibición de instalar bases militares extranjeras en el país, la convocatoria a una nueva Asamblea Constituyente, la reducción del número de asambleístas y la supresión de la financiación estatal a los partidos políticos. A pesar de los intentos del gobierno por convencer a los votantes, especialmente en el contexto de la lucha contra el narcotráfico, los ecuatorianos decidieron claramente rechazar todas las propuestas presentadas.
Con un 61,61% de rechazo, la invitación a una nueva Asamblea Constituyente fue otra de las propuestas que no logró el apoyo del electorado. Aparte de Tungurahua, donde se aceptaron todas las cuatro reformas, las otras provincias mostraron un claro descontento hacia la idea de crear una nueva Constitución. En la cuestión sobre la financiación pública a partidos políticos, un 58,06% también votó en contra, mientras que la reducción del número de asambleístas fue reprobada por un 53,45%. Este rechazo generalizado sugiere un sentimiento popular de insatisfacción hacia los recientes procesos electorales y la percepción de la clase política actual.
El presidente Noboa, después de la derrota en las urnas, se mostró respetuoso ante los resultados y afirmó en un mensaje publicado en su cuenta de X que había cumplido con su promesa de consultar al pueblo. A su vez, Luisa González, su principal oponente política, interpretó el resultado como un reflejo de la división y el descontento acumulado por la ciudadanía. A pesar de que Noboa había tratado de alinear sus propuestas con la lucha contra el crimen organizado, los datos muestran que su mensaje no llegó a los corazones de muchos ecuatorianos, quienes prefirieron votar en contra de las reformas.
Este revés para Noboa contrasta con su intención de posicionar a Ecuador como un aliado en la lucha contra el narcotráfico en América Latina. La visita de la secretaria de Seguridad Interior de EE.UU., Kristi Noem, a pocas semanas del referéndum fue parte de un esfuerzo para reforzar la colaboración bilateral en materia de seguridad. Sin embargo, la creciente inseguridad en Ecuador, que ha sido aludida como una de las principales prioridades del gobierno, ha generado un clima de desconfianza entre los ciudadanos, lo que queda evidenciado en los resultados adversos que han recibido las propuestas.
Expertos en política sostienen que estos resultados evidencian un desgaste significativo en la imagen del gobierno de Noboa. Cristian Carpio, de la firma de análisis político Profitas, apunta que el rechazo a las reformas puede reflejar un agotamiento de la población frente a la consulta electoral constante, así como una búsqueda de alternativas más efectivas en la lucha contra el crimen y la corrupción. En un contexto donde el narcotráfico y la inseguridad se han convertido en temas centrales, la respuesta popular refuerza la idea de que la ciudadanía no está satisfecha con las respuestas ofrecidas por sus dirigentes actuales.


















