La reciente sesión del Consejo Nacional de Innovación en Cuba marcó un hito en la búsqueda de soluciones para revitalizar la industria azucarera en el país. Con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel, se discutieron nuevas tecnologías que podrían ser clave para aumentar la producción de azúcar y caña de azúcar. Esta iniciativa, propuesta por el Grupo Azcuba, responde a la necesidad urgente de incrementar los ingresos por exportación y, a su vez, permitir un crecimiento sostenible de este sector que ha sido fundamental para la economía cubana durante décadas.
Díaz-Canel enfatizó la estrategia detrás de implementar un plan que revise y reconfigure la industria azucarera, reconstruyendo sus bases para garantizar viabilidad en el futuro cercano. Además, instó a la inclusión de ideas innovadoras quevengan a fortalecer este plan, reconociendo que el tiempo es esencial para conseguir resultados tangibles. Este enfoque promete traer un cambio positivo a un sector que ha sufrido una caída notable en producción y relevancia en los últimos años.
La vicepresidenta del Grupo Azcuba, Mariela Gallardo, también subrayó la crucial necesidad de un enfoque estratégico para abordar la problemática de la industria azucarera. Resaltó que dicho plan debe estar centrado en la implementación de innovaciones tecnológicas, financieras y organizativas. El leve aumento en la producción que se observó en años anteriores no es suficiente, y las estrategias expuestas buscan asegurar la estabilidad y expansión del sector, que actualmente opera en 50 municipios a lo largo de la isla.
Abordando los aspectos económicos, Gallardo reconoció que es vital el diseño de vías de financiamiento que sustenten las operaciones azucareras a largo plazo. La industria, que alguna vez fue el motor económico del país, tiene el potencial de recuperar su protagonismo en la economía nacional, siempre que se implementen las reformas adecuadas. Estas transformaciones se centran en asegurar que la industria no solo sobreviva, sino que prospere en un entorno de cambios globales y locales.
Finalmente, el Dr. Jorge Núñez resaltó la importancia de considerar la transformación de las comunidades que dependen de la industria azucarera como parte integral de la estrategia. Al reposicionar la industria, no solo se busca mejorar la economía a nivel macro, sino también fomentar el bienestar de las comunidades donde operan los ingenios azucareros. De esta manera, se espera que la revitalización de la producción de azúcar no solo beneficie al país, sino que también mejore la calidad de vida de miles de cubanos involucrados en este sector.












