La Habana, 28 de mayo (Prensa Latina). La cultura cubana se encuentra de luto tras el fallecimiento del renombrado músico y compositor Benito de la Fuente Escalona, quien dejó una huella indeleble en la escena musical de la isla. El Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano de Música emitieron un comunicado de condolencias hacia la familia y amigos del artista, destacando su talento y dedicación a la música popular cubana. La noticia de su muerte, ocurrida a la víspera de su cumpleaños, ha conmovido a una nación que siempre lo consideró uno de sus mejores exponentes en el ámbito musical.
Benito de la Fuente nació el 29 de mayo de 1948, y su carrera no solo abarcó la música sino también el campo de la psicología, disciplina de la que se graduó en 1974. A lo largo de su vida, mostró una pasión inquebrantable por la música, lo que lo llevó a fundar el grupo Típico de Ciencias, donde promovió las obras clásicas de la trova cubana durante sus años universitarios. Esta combinación de saber científico y sensibilidad artística lo hizo destacar entre sus contemporáneos, cimentando su lugar en la historia cultural de Cuba.
Su paso por el mítico grupo Mayohuacan, entre 1976 y 1990, solidificó su legado como uno de los pilares de la música cubana contemporánea. Con una voz potente y letras conmovedoras, Benito se convirtió en el autor de casi un tercio del repertorio del grupo, llevándolo a escenarios donde su música resonaba con fuerza, desde Europa hasta América Latina. Su actuación en el Festival de la Canción Política de Berlín en dos ocasiones marcó un alto punto en su carrera, siendo un claro reflejo de su compromiso social y político.
Las obras de Benito de la Fuente, tales como «Oxígeno», «En la marejada», «Centroamérica», y «El corazón de La Habana», son consideradas esenciales en el repertorio musical de la isla. Su capacidad para conectar con el alma cubana a través de sus letras y melodías lo hizo merecedor de múltiples reconocimientos. Fue miembro activo de varias instituciones, como la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la Academia Latina de la Grabación, donde participó en la votación para los Grammy Latinos, haciendo honor a su legado y aportación a la música.
Tras una larga estancia en Venezuela, donde residió entre 1993 y 2006, Benito continuó su labor en la promoción del folclore latinoamericano al unirse a la Asociación Cultural Canción Bolivariana Ali Primera, ocupando el cargo de secretario general. Su dedicación a la música y la cultura latina le valió varios premios y galardones, incluido el reconocimiento a su trayectoria con la Distinción por la Cultura Nacional. La pérdida de Benito de la Fuente representa un golpe para todos aquellos que han encontrado en su música un refugio y una forma de entender la identidad cubana.



















