En su más reciente intervención, Miguel Uribe, candidato a la presidencia de Colombia, pronunció palabras de profundo impacto: «un país sin violencia es mi propósito de vida». Estas declaraciones se emitieron durante la convención de Asobancaria en Cartagena, donde Uribe mostró su entusiasmo habitual en los pasillos, vistiendo su característica camisa blanca al interactuar con los asistentes. Su discurso y compromisos comenzaron a resonar fuerte en un contexto político cargado de tensiones.
El momento culminante de su participación llegó durante el debate de candidatos, donde Uribe reflexionó sobre su experiencia personal en relación con la guerra. A la pregunta sobre sus aspiraciones presidenciales, enfatizó su determinación de prevenir que otras familias sufran como él lo hizo: «No estamos dispuestos a que otras familias lo vivan». Destacando que la paz no puede confundirse con impunidad, subrayó que la seguridad es el único camino viable hacia un futuro pacífico.
Uribe se planteó un ambicioso objetivo presidencial: conducir a Colombia hacia un «salto gigante hacia el futuro», un reto que, según él, podría lograrse en solo cuatro años. Afirmó que este progreso comenzaría con la garantía de seguridad, vital para fomentar la inversión y el empleo. «Sin seguridad no hay nada», puntualizó, defendiendo que el empleo es la herramienta social más poderosa para combatir el hambre y la pobreza extrema.
Al ser cuestionado acerca del reciente decreto del presidente Gustavo Petro que convoca a una consulta popular, Uribe no dudó en expresar su rechazo. Anunció la preparación de una demanda para desafiar esta convocatoria, afirmando que el actual gobierno está socavando la Constitución y la separación de poderes. «Estamos dispuestos a enfrentar y detener a este gobierno», declaró, apelando a los ciudadanos a unirse en defensa de la democracia.
Durante el mismo evento, Uribe lanzó su advertencia contra el nuevo ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, manifestando que se presentará una moción de censura en su contra por promover lo que considera una ruptura constitucional. Esta declaración provocó una respuesta inmediata del presidente Petro en redes sociales, quien criticó la postura de Uribe y su legado familiar. Finalmente, Uribe concluyó su intervención apelando a la unidad y resistencia ante las amenazas del gobierno actual: «No nos vamos a rendir».


















