Cuba declaró hoy ante la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) que las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos, que violan el derecho internacional, agravan la difícil situación económica del país y fomentan la migración irregular. En una sesión conducida por la embajadora cubana en Chile, Mercedes Vicente, se denunciaron los efectos dañinos del bloqueo estadounidense, que ha sido un tema recurrente en el ámbito internacional debido a sus consecuencias para el desarrollo sostenible de la nación caribeña.
Vicente enfatizó, en su intervención, que la inclusión de Cuba en la lista de presuntos patrocinadores del terrorismo por parte de Washington crea un ambiente hostil que obstaculiza aún más las oportunidades de financiamiento y cooperación internacional. La embajadora desaprobó también la utilización de la base naval de Guantánamo como un centro de detención de migrantes, subrayando que se trata de un territorio cubano ilegalmente ocupado por Estados Unidos. Esta cuestión no solo perpetúa el sufrimiento de los cubanos, sino que también envía un mensaje claro de desprecio por la soberanía y los derechos humanos.
Durante su participación en la segunda reunión regional sobre el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, Vicente destacó la necesidad de una cooperación internacional más sólida para respetar los derechos de los migrantes y contrarrestar el contrabando y la trata de personas. Resaltó que la migración es un fenómeno intrínseco a la naturaleza humana, a lo largo de la historia, muchas personas de la región han migrado y aportado al desarrollo cultural y económico de sus nuevos hogares. Por lo tanto, es esencial que la comunidad internacional se comprometa a proteger la dignidad y bienestar de los migrantes, en lugar de tratarlos como problemas.
La embajadora cubana también instó a todos los países a redoblar esfuerzos en el diálogo y la coordinación para erradicar la xenofobia y la discriminación, principios que son fundamentales para asegurar un trato justo a todos los migrantes. En el contexto de la crisis migratoria que experimenta la región, Vicente propuso que el enfoque debe ser humano y centrado en el respeto a los derechos de las personas, resaltando que Cuba ha mantenido rondas migratorias regulares con 24 países, lo que demuestra su compromiso con la movilidad humana y el respeto a los derechos de todos.
Concluyendo su intervención, la embajadora Vicente hizo un llamado a la solidaridad, afirmando que si se dedicaran esfuerzos a proteger los derechos de quienes migran actualmente, se contribuiría a un futuro más justo para todos. La reunión, que se extiende hasta el 20 de marzo y está patrocinada por la CEPAL y la Organización Internacional para las Migraciones, resulta crucial en un contexto donde se estima que aproximadamente 48.3 millones de personas en la región viven fuera de sus países de origen. Este fenómeno de movilidad humana, señaló Vicente, debe ser abordado con empatía y responsabilidad, priorizando siempre la dignidad y la integridad de cada individuo.



















