Los agentes de Inteligencia Artificial (IA) han evolucionado más allá de sus funciones iniciales de sólo responder preguntas, expandiendo su presencia en sectores críticos como la banca, los seguros y la salud. Ahora, estos sistemas no solo ayudan con la asesoría al cliente, sino que también asumen funciones decisionales como la evaluación de préstamos, el cálculo de precios y la gestión de reclamaciones. Sin embargo, el rápido crecimiento en el uso de estos agentes también plantea desafíos significativos, particularmente en lo que respecta al cumplimiento de normativas y leyes específicas que rigen cada sector. A medida que las interacciones entre agentes de IA se multiplican, el control manual de cada decisión se vuelve impracticable, lo que genera la necesidad de soluciones efectivas para supervisar y regular su comportamiento.
En respuesta a estos desafíos, Alinia AI ha desarrollado Seny, un modelo de IA que actúa como una capa de alineamiento legal. Este sistema está diseñado para evaluar y monitorear el accionar de los agentes de IA con respecto a normativas aplicables en diversos países y en múltiples idiomas. Lo que diferencia a Seny de otros sistemas de seguridad de propósito general es su enfoque específico en el cumplimiento normativo. No se limita a identificar respuestas potencialmente peligrosas; su función es verificar si decisiones, como recomendaciones financieras o evaluaciones de solvencia, cumplen con las regulaciones establecidas. Este enfoque especializado promete asegurar que las decisiones automatizadas sean conformes a la ley, lo que es crucial en sectores altamente regulados.
Una de las características distintivas de Seny es su tamaño. Con 4.000 millones de parámetros, es significativamente más pequeño que los grandes modelos de propósito general, lo que le permite ser más rápido y eficiente en tareas específicas. Según Alinia, la latencia media de su modelo se sitúa en 151 milisegundos, con la posibilidad de llegar a reducirse a 50 milisegundos en implementaciones específicas. Esta rapidez es esencial, ya que permite el control en tiempo real, haciendo viable la supervisión de todas las interacciones de un agente de IA, en lugar de depender de un muestreo aleatorio. La compañía ha logrado resultados competitivos comparables a modelos de frontera en diversos dominios especializados, y ha demostrado mejoras en varios idiomas, lo que amplía su aplicabilidad internacional.
Además de su rápida implementación, Seny también se apoya en una base de datos robusta de corpus legislativos, desarrollados con la colaboración de expertos legales. Esto permite establecer ‘jueces’ automatizados que pueden auditar procesos en tiempo real, actuando como guardias que frenan acciones inapropiadas o proporcionando evaluaciones post-interacción. La empresa se enfoca en sectores donde el cumplimiento normativo es una prioridad, como la banca y la salud, donde la transparencia y la regulación son esenciales para mantener la confianza del consumidor y garantizar la integridad del sistema.
Con el respaldo de EuroHPC AI Factory y el apoyo del supercomputador MareNostrum 5 del Barcelona Supercomputing Center, Alinia tiene como objetivo integrar el cumplimiento normativo en la infraestructura de los sistemas autónomos. A medida que las empresas continúan delegando más decisiones a agentes de IA, la necesidad de supervisar sus acciones y confirmar que realmente operan dentro de los márgenes legales se vuelve crítica. Alinia aspira a convertirse en la solución que proporcionará esta supervisión, garantizando así que la tecnología de IA pueda operar con seguridad y eficacia acorde a las leyes, abriendo nuevos caminos para la automatización responsable en el futuro.



















