Un hombre desaparecido fue encontrado muerto en una zona rural del municipio de San Luis, en el oriente de Antioquia, tras ser sepultado por un deslizamiento de tierra. La víctima ha sido identificada como Arturo Enrique Aguirre García, quien, según relatos de familiares, había salido con la intención de construir un búnker subterráneo. Aguirre se encontraba al parecer alarmado por la posibilidad de un apocalipsis, lo que lo llevó a tomar medidas drásticas para resguardarse.
La tragedia comenzó cuando Aguirre salió de su hogar equipado con una pala, un machete y un velón rumbo al sector La Candelaria. Estos utensilios, que fueron localizados en el lugar cuando los socorristas llegaron tras una alerta ciudadana, dan cuenta de sus serias intenciones de excavar un refugio. Un testigo, que se acercó a las autoridades, informó que había visto al hombre trabajando en un hueco, lo que condujo a la búsqueda por parte de las autoridades.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de San Luis, Nilson Romero Betancur, fue quien dirigió las labores de rescate en una zona que mostraba evidentes signos de deslizamiento. Según su declaración, las primeras inspecciones revelaron un área de tierra removida, lo que levantó sospechas sobre la localización del desaparecido. Tras varias horas de trabajo meticuloso, el cuerpo de Aguirre fue hallado a una profundidad de aproximadamente tres metros.
El proceso de extracción del cuerpo se realizó con cautela para evitar daños adicionales. Hacia las 6:50 p.m., el cadáver fue finalmente recuperado y trasladado a la morgue, donde se llevará a cabo la investigación para determinar las causas exactas de su muerte. La familia Aguirre García había comenzado una intensa búsqueda luego de que su ausencia se volviera alarmante, y aunque había escuchado sus planes de construir un refugio, no creyeron que se llevaría a cabo realmente.
Los vecinos de la zona, donde ocurrió la tragedia, manifestaron que no escucharon ruidos ni notaron movimientos extraños en los días previos al hallazgo del cuerpo. La localidad, conocida por su tranquilidad y su aislamiento, guardó el secreto de este lamentable suceso hasta que las autoridades respondieron a la alarma de los familiares, permitiendo así que se descubriera el destino de Arturo Enrique Aguirre García.












