En el marco de la Semana del Emprendimiento Rockstart, Fabián Gómez, fundador de la startup Frubana, compartió su experiencia y lecciones aprendidas sobre el emprendimiento, la inversión y la expansión internacional. Frubana, una plataforma que conecta a productores agrícolas con restauranteros, ha recorrido un camino lleno de desafíos que culminó en la decisión de cerrar sus operaciones en Colombia y México para enfocarse en el mercado brasileño. Gómez enfatizó la importancia de la transparencia en las comunidades de emprendedores, donde compartir errores y aciertos puede ser clave para el éxito de otros en el mismo camino.
Durante su intervención, Gómez recordó momentos difíciles, como el cierre de su empresa en Colombia, un proceso doloroso que, según él, es parte del viaje emprendedor. «Es imposible no sufrir cuando tienes que cerrar una empresa. Lloramos y sufrimos, pero siempre hay que pensar en el futuro», dijo, subrayando que cada experiencia, aunque dura, es una oportunidad de aprendizaje que puede ser valiosa para otros. Resaltó que, a pesar de los reveses, el enfoque debe estar en construir algo más grande que uno mismo.
Fabián Gómez también compartió la historia detrás de la creación de Frubana, destacando su experiencia previa en Rappi y su conexión personal con el mundo agrícola a través de su padre. Esta dualidad le permitió identificar las necesidades tanto de los productores como de los restauranteros, lo que se tradujo en una idea de negocio. La inversión inicial fue modesta, pero su enfoque en entender al cliente y su disposición para aprender a través de encuestas fueron determinantes para su éxito inicial.
La logística se presentó como uno de los mayores desafíos en el modelo de negocio de Frubana. Gómez comparó su experiencia con la de Amazon y FedEx, explicando que, a diferencia de otros países donde existe una infraestructura logística consolidada, en Colombia era necesario construir desde cero. Esta realidad llevó a la startup a desarrollar su propia logística de última milla y a establecer conexiones directas con los agricultores. La experiencia de abrir en nuevos mercados, especialmente Brasil, reveló la importancia de comprender el contexto local y la cultura empresarial.
Finalmente, Gómez reflexionó sobre la importancia de la dilución en el proceso de levantamiento de capital. Aseguró que, aunque en ocasiones puede parecer atractivo recaudar la mayor cantidad de dinero posible, lo fundamental es encontrar al inversionista adecuado que aporte valor más allá del capital. «A veces hay que diluirse más por el socio que se elige», concluyó, subrayando que la calidad del socio puede ser más valiosa que la cantidad de dinero que se obtiene.



















