El Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) ha emitido una respuesta ante las declaraciones realizadas por su vicepresidente, Aldo Cadena, en un video donde se mencionan pérdidas acumuladas en el modelo de salud para docentes. En la reunión del consejo directivo del Fomag, celebrada el pasado 29 de abril, Cadena afirmó que las pérdidas ascienden a $2 billones, una afirmación que ha generado preocupación y debate en la comunidad educativa. No obstante, en el comunicado posterior, Cadena asegura que, más que pérdidas, el nuevo modelo muestra un superávit de $301.290 millones, desmintiendo así las citas sobre situaciones financieras críticas que se presentaron en el video editado por la W Radio.
Cadena destacó que las pérdidas mencionadas no pertenecen al modelo actualmente en operación, sino que son irregularidades del esquema anterior. Al tomar las riendas del Fomag, el equipo actual se encontró con un panorama preocupante que incluye un adeudo significativo que supera los $4.000 millones al hospital Alma Máter, conocido por haber tenido que restringir su atención a los docentes debido a problemas financieros. Este contexto presenta un desafío importante para el nuevo modelo de salud aprobado por el Fomag y pone de relieve la urgencia de solucionar los problemas heredados.
La administración actual del Fomag parecería tomar medidas para abordar las deficiencias encontradas en el sistema, mencionado por Cadena un análisis detallado de la situación preexistente. En su declaración, se informó que desde 2018 habían observado pérdidas que comprometen los recursos públicos dedicados a la salud de los educadores y sus familias, con cifras alarmantes en años anteriores, tales como $741.964 millones en 2018 y más de $141.023 millones en 2023. Esto advierte sobre la necesidad de un control financiero más riguroso y una reflexión sobre cómo los cambios en el sistema han afectado a la comunidad educativa.
El Fomag ha publicado un balance financiero que parece mostrar que el superávit del nuevo modelo, aunque presente, es inferior al de años anteriores, como en 2018 y 2021. Esto plantea serias interrogantes sobre la efectividad del modelo implementado y la gestión del dinero público destinado a la salud docente. La situación requiere atención inmediata para evitar que las deficiencias administrativas actuales repercutan negativamente en la calidad de vida de los docentes y sus familias, los cuales dependen de estos servicios de salud.
Finalmente, la falta de comentarios en el comunicado sobre las implicaciones políticas y sociales que podrían derivarse de estos problemas en el modelo de salud llama la atención. Se omiten detalles críticos de la grabación donde se advierte sobre los posibles impactos que esta situación podría tener en el gobierno del presidente Gustavo Petro. Tal silencio sobre el desorden en la contratación y la gestión del modelo de salud podría resultar en consecuencias más amplias no solo para el Fomag, sino también para la estabilidad del sistema educativo en Colombia.

















