El número de heridos a raíz de la explosión en una gasolinera de Roma ha alcanzado los 45, según la última actualización de la delegación del Gobierno en la capital italiana. Entre los afectados se encuentran tanto civiles como miembros de las fuerzas de seguridad y de los servicios de emergencias. Aunque la mayoría de los heridos presentan lesiones de diversa gravedad, solo dos personas han sido clasificadas como gravemente heridas y han sido trasladadas al hospital Sant’Eugenio para recibir atención especializada. Del total de heridos, se contabilizan 24 civiles, 11 policías, un carabinero, seis bomberos y tres integrantes de Emergencias, que se encontraban en el lugar al momento del incidente.
La explosión se produjo a las 8:00 hora local durante una operación de descarga de gas licuado de petróleo (GLP). Según ha informado el alcalde de la ciudad, las primeras indagaciones apuntan a que la causa del siniestro fue una fuga de gas, de la cual el conductor del camión cargado alertó a los servicios de emergencia. A pesar de que los equipos de bomberos y las fuerzas del orden habían llegado para controlar la situación, una explosión secundaria de mayor magnitud se desató mientras trabajaban en el lugar, causando una violenta onda expansiva que destrozó ventanas y lanzó escombros a una considerable distancia del epicentro.
El fuego originado por la explosión también alcanzó un depósito de vehículos próximo a la gasolinera, y aunque los bomberos han logrado controlar la situación, continúan sus esfuerzos para extinguir el incendio por completo. Los daños materiales son significativos, afectando a edificios residenciales y un centro deportivo que albergaba un campamento de verano infantil. Fabio Balzani, presidente del polideportivo Villa De Sanctis, relató cómo lograron evacuar a los niños presentes antes de que la explosión ocurriese. De no haber tomado medidas rápidas, la tragedia podría haber sido mucho más grave, dada la cantidad de niños y adultos en el área en horas normales.
La detonación resonó en varias partes de la capital, provocando momentos de pánico entre los residentes cercanos. Muchos vecinos se apresuraron a salir de sus hogares al sentir la onda expansiva. A raíz del incidente, las autoridades han cerrado una estación de metro cercana y han acordonado la zona para prevenir el acceso del público mientras se evalúan los daños y se establece la seguridad en el área. El departamento de Protección Civil ha instado a la población de las inmediaciones a mantener las ventanas cerradas y no usar aire acondicionado que tome aire del exterior.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, está en constante comunicación con el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, para seguir de cerca la evolución de la situación. Entre las muestras de solidaridad, el papa León XIV también se expresó en sus redes sociales, enviando sus oraciones para las víctimas de lo que ha calificado como un trágico incidente. La comunidad, al igual que las autoridades, se mantiene alerta ante los avances en la investigación sobre las causas de esta explosión que ha dejado una profunda huella en la ciudad.



















