El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró este domingo su postura firme en contra del establecimiento de un Estado palestino, afirmando que esto no ocurrirá «al oeste del río Jordán». Esta declaración se produce en un contexto en el que países como Reino Unido, Canadá y Australia han reconocido la existencia de un Estado palestino tras la reciente escalada de violencia en Gaza. Netanyahu relacionó esta decisión con un impulso al terrorismo, sugiriendo que los líderes que dan reconocimiento al Estado palestino están, de alguna manera, apoyando las acciones de grupos como Hamás, responsables de la masacre del 7 de octubre. El primer ministro aseguró que al regresar de la Asamblea General de la ONU, realizará un anuncio en respuesta a estas declaraciones que considera perjudiciales para la región.
Durante su intervención, Netanyahu enfatizó que su gobierno ha bloqueado sistemáticamente la creación de un Estado palestino, enfrentando tanto presiones internas como externas. Destacó que, bajo su administración, los asentamientos israelíes en Cisjordania se han duplicado, lo que demuestra su compromiso con mantener el control sobre estos territorios. «Seguiremos por este camino», afirmó el primer ministro, sugiriendo que la expansión de los asentamientos es parte integral de su política nacional. Esta postura contrasta con los intentos internacionales de promover una solución de dos Estados que permita coexistir pacíficamente a israelíes y palestinos.
La situación actual en Gaza ha llevado a organizaciones internacionales a calificar la ofensiva israelí como un posible genocidio, con un alto costo en vidas humanas. Hasta el momento, se ha informado de más de 65,000 palestinos muertos, incluidos más de 19,000 niños, lo que ha suscitado una creciente preocupación en la comunidad internacional. Las imágenes de destrucción y el alto número de heridos han movilizado protestas a nivel global, pidiendo el fin de la violencia y un retorno a las negociaciones entre ambas partes. Esta presión puede verse reflejada en las decisiones recientes de varios países de reconocer formalmente el Estado palestino.
El Ministerio de Exteriores israelí ha calificado de «recompensa para el terrorismo» las acciones de países occidentales que han reconocido al Estado palestino. En un comunicado, afirmaron que estas decisiones socavan el proceso de paz y critican a la Autoridad Palestina por no haber tomado medidas efectivas contra el terrorismo. El Ministerio también recordó que el ex presidente estadounidense, Donald Trump, prohibió la entrada de la delegación palestina a Estados Unidos para participar en la Asamblea de la ONU, lo que refleja la postura del actual Gobierno estadounidense hacia la cuestión palestina. Desde Israel se argumenta que reconocer unilateralmente a un Estado palestino es contraproducente y aleja a ambas partes de una solución negociada.
A raíz de estas tensiones, el Ejército israelí ha comenzado la entrada de sus tanques en la ciudad de Gaza, bajo el marco de la «Operación Carros de Gedeón II». A pesar de intensos combates y de un alto número de refugiados que superan los 270,000, Netanyahu ha ordenado una ofensiva terrestre para consolidar el control israelí sobre la zona. La escalada se ha acompañado de un aumento en los bombardeos aéreos, contribuyendo a la grave crisis humanitaria que enfrenta la población de Gaza. Mientras el conflicto se intensifica, los llamados a la paz y a una solución sostenible parecen quedar relegados ante la intransigencia de ambas partes.

















