El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, concedió este viernes el primer premio FIFA de la Paz al mandatario estadounidense, Donald Trump, alabando su compromiso con el avance de la paz en diversas regiones del mundo. Infantino destacó que Trump es un «merecido ganador» por sus esfuerzos en la mediación de conflictos en lugares como la Franja de Gaza, el sudeste asiático, África y Ucrania. Este reconocimiento fue entregado durante una ceremonia previa al sorteo del Mundial de fútbol de 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá.
Donald Trump, al recibir el trofeo, expresó que este premio representa uno de los mayores honores de su vida, subrayando su convicción de que el mundo es un lugar más seguro gracias a sus esfuerzos diplomáticos. «Hace un año, Estados Unidos no estaba pasando por un buen momento, y ahora somos el país más pujante del mundo», afirmó emocionado el presidente. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de creciente optimismo sobre la imagen de su país a nivel internacional justo antes del evento futbolístico más esperado.
En el acto, Trump estuvo acompañado por los líderes de México y Canadá, Claudia Sheinbaum y Mark Carney, quienes estarán colaborando en la organización de la Copa Mundial. El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para señalar la importancia de la coordinación y la amistad entre los tres países en la creación de un torneo que tenga un impacto positivo en la región y en las relaciones bilaterales. En sus palabras, resaltó la «relación excepcional» que ha mantenido con ambos mandatarios.
Sin embargo, la entrega del galardón ha suscitado cierta controversia, especialmente en el contexto de las acciones militares y políticas del gobierno de Trump. Este ha ordenado recientemente un despliegue militar enfocado en presionar al presidente venezolano Nicolás Maduro a abandonar el poder, mientras que, por otro lado, organizaciones civiles expresaron su preocupación ante las políticas de detención de inmigrantes que podrían implementarse durante el evento mundialista. La falta de transparencia de FIFA sobre los criterios utilizados para otorgar el premio también fue criticada.
El jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca, Andrew Giuliani, indicó que la administración Trump no descartaría realizar redadas y detenciones de inmigrantes durante el Mundial, enfatizando que cualquier medida que fortalezca la seguridad del país será considerada. «No toleraremos alborotadores que amenacen la seguridad», afirmó durante una rueda de prensa. A pesar de las garantías sobre seguridad, el evento deportivo se desarrollará en un marco de estricta política migratoria, lo que plantea un reto tanto para la organización como para los derechos humanos en el país.


















