El pasado 21 de febrero, Colombia celebró con entusiasmo el Día Internacional de la Lengua Materna y el Día Nacional de las Lenguas Nativas, eventos que resaltan la riqueza cultural y lingüística del país. Durante esta conmemoración, el Ministerio de Educación organizó una serie de actos que promovieron la reflexión sobre la importancia de las lenguas indígenas y su papel fundamental en la identidad de los pueblos étnicos. La celebración, que reunió a representantes de diversas comunidades como los Kamëntsá, Embera, Gunadule, Palenquero, Raizal y Rrom, permitió un intercambio significativo de saberes y experiencias, reafirmando el compromiso del Gobierno por la preservación y revitalización de estas lenguas que son parte integral del patrimonio cultural colombiano.
La Viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media, Gloria Carrasco, enfatizó la necesidad de mantener vivas las 65 lenguas indígenas y las 2 criollas que existen en el país. Según Carrasco, es un desafío educativo garantizar que estas lenguas no se pierdan, especialmente aquellas que están en peligro de extinción. La viceministra destacó la importancia de la educación en lengua materna como un medio para fortalecer la identidad cultural de los jóvenes y promover un aprendizaje significativo que respete y valore sus raíces. Este enfoque se alinea con el compromiso del Gobierno del Cambio de reivindicar las luchas de los pueblos étnicos y reconocer su diversidad.
En un paso significativo hacia la inclusión educativa, Mauricio Katz, Director de Cobertura y Equidad, resaltó la transformación que ha experimentado el sistema educativo colombiano en las últimas dos décadas, gracias a la colaboración entre el Gobierno y las organizaciones indígenas. La reciente protocolización del Sistema Educativo Indígena Propio (SEIP) en septiembre de 2024 marca un hito histórico, posicionando a Colombia como el primer país en reconocer formalmente la relevancia de una educación que respete los conocimientos ancestrales y culturales. Este sistema busca garantizar que los estudiantes indígenas reciban una educación que refleje sus cosmovisiones, promoviendo así su desarrollo integral y su conexión con la cultura.
El avance en la implementación del SEIP ha sido acompañado de otras iniciativas como el Decreto 1345 de 2023, que establece un Sistema Transitorio de Equivalencias para los Educadores Indígenas. Esta medida no solo reconoce la labor de los educadores de comunidades indígenas, sino que también les brinda la oportunidad de acceder a un régimen de carrera especial. En diciembre de 2024, se realizó un notable progreso con la incorporación de 315 educadores de varias localidades de Nariño en este régimen, lo que representa un paso importante hacia la mejora de la calidad educativa en los territorios indígenas y el fortalecimiento de sus propuestas educativas.
Además, el Ministerio de Educación ha dirigido esfuerzos hacia la alimentación escolar de los niños y niñas indígenas, implementando un Programa de Alimentación Escolar (PAE) que respeta las costumbres y necesidades nutricionales de estas comunidades. Este programa es crucial, ya que el 92% de los niños indígenas y el 88% de los niños de comunidades afrocolombianas participan en el sistema educativo público. Asimismo, se han destinado más de $12.000 millones de pesos para apoyar los Proyectos Educativos Comunitarios (PEC) y Etnoeducativos, asegurando que las particularidades culturales de cada comunidad sean consideradas en los procesos educativos. A través de estas iniciativas, el Ministerio de Educación busca no solo promover el reconocimiento de las lenguas nativas, sino también fortalecer la diversidad cultural y étnica del país.












