El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha confirmado que los cuerpos sin vida encontrados en Haití no corresponden a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos, quienes formaban parte de una misión internacional antipandillas. En un mensaje publicado en X, Bukele salió al paso de un reporte del diario The New York Times que mencionaba que los cuerpos hallados en Puerto Príncipe podrían ser los de los salvadoreños. Bukele aclaró que de los restos entregados a las autoridades haitianas, algunos pertenecen a un niño y a un hombre de mayor estatura que los técnicos salvadoreños, además de que se encontró parte de un uniforme militar que no es del país centroamericano.
La Fuerza de Supresión de Pandillas, que opera bajo la égida de Naciones Unidas, había confirmado la recepción de los cuerpos, pero no pudo identificar si pertenecían al personal militar desaparecido. En su declaración, subrayaron que continuarían comunicando información a través de sus canales una vez dispusieran de datos verificables. Esta situación ha generado cierta incertidumbre respecto al paradero de los militares salvadoreños, quienes fueron emboscados mientras realizaban compras en un mercado local, según informaciones oficiales.
La desaparición de los cuatro militares salvadoreños ha llevado al gobierno de El Salvador a enviar un contingente militar adicional a Haití en busca de rescatarlos. En sus declaraciones, Bukele ha enfatizado que los desaparecidos no eran parte de un grupo de combate, sino técnicos en aviación comprometedos con la misión de realizar evacuaciones médicas y salvar vidas. Sin embargo, su secuestro ha resaltado los riesgos que enfrentan las tropas enviadas a la isla para combatir la violencia vinculada a las pandillas.
El New York Times reportó que los restos calcinados fueron encontrados seis días después de la emboscada. La organización de ayuda Hero Client Rescue, que fue contratada para recuperar los cuerpos, sugirió que podrían pertenecer a los soldados, pero señaló la necesidad de realizar pruebas de ADN para confirmar su identidad. Este hallazgo ha dejado entrever la complejidad de la situación en Haití, donde la violencia de pandillas sigue siendo un desafío significativo para las fuerzas internacionales presentes en el país.
El ataque que resultó en la desaparición de los salvadoreños ha sido calificado como el incidente más grave que enfrenta la misión internacional desde su llegada a Haití en abril. Se cree que los militares fueron capturados por la banda Chen Mechan, supuestamente con la colaboración del grupo 400 Mawozo. La Fuerza Armada de El Salvador ha indicado que han enfrentado serias dificultades para recuperar a los desaparecidos debido a las intensas condiciones de seguridad en el área, los enfrentamientos contínuos y los disparos en contra de los helicópteros utilizados en las operaciones de rescate.



















