El Ministerio de Exteriores de Israel ha respondido recientemente a las declaraciones de los ministros de Exteriores de 25 países y una comisaria de la Unión Europea, quienes hicieron un llamado conjunto para que se detenga la ofensiva israelí en Gaza y se facilite la entrada de alimentos a la región. En su comunicado, el ministerio israelí subraya que todas las afirmaciones sobre la falta de un acuerdo para la liberación de rehenes y el alto al fuego deben dirigirse a Hamas, al que considera responsable de la prolongación del conflicto. Israel ha rechazado la declaración conjunta, argumentando que es Hamas quien ha iniciado esta guerra y es también quien obstaculiza la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita la paz.
El gobierno israelí sostiene que existe una propuesta concreta para un acuerdo de alto al fuego, aunque esta no contempla el fin definitivo de la ofensiva militar ni la retirada de las tropas israelíes de Gaza. Según el comunicado, Israel ha estado dispuesto a aceptar esta propuesta en varias ocasiones, pero ha encontrado resistencia por parte de Hamas. En este contexto, el Ministerio de Exteriores de Israel ha llamado a evitar declaraciones que puedan complicar las ya delicadas negociaciones en curso, sugiriendo que el enfoque debe ser sobre la responsabilidad de Hamas en la situación actual.
Por otro lado, los ministros de Exteriores de varios países, incluidos España, Bélgica, Canadá, el Reino Unido y Francia, han instado a Israel a cumplir con el derecho internacional humanitario y piden el cese de su ofensiva en la franja de Gaza. En su declaración, enfatizan la necesidad urgente de respetar las obligaciones internacionales que protegen a los civiles en tiempos de conflicto. Esta petición surge en medio de informes alarmantes sobre la mortalidad de palestinos, destacando que más de 800 personas han muerto mientras buscaban ayuda humanitaria, una situación que los firmantes califican de inhumana y asombrosamente crítica.
Los ministros denunciaron la forma inadecuada en que se está distribuyendo la ayuda humanitaria, caracterizada por la entrega de alimentos a través de sistemas militarizados que no satisfacen las necesidades básicas de la población. Aseguraron que este método de entrega ha resultado en un número creciente de muertes entre quienes intentan acceder a lo más básico. Las informaciones indican que los ataques israelíes han dejado un saldo devastador de más de mil muertos en Gaza, muchos de ellos civiles incluyendo niños, durante su intento de conseguir alimentos y agua.
Además, los representantes de los 25 países expresaron su rechazo a los planes del gobierno israelí de trasladar de manera forzada a 2.1 millones de palestinos a la ciudad de Rafah, considerando que esto sería una violación del derecho internacional humanitario. Esta propuesta ha generado alarma, ya que la población de Gaza ha experimentado múltiples desplazamientos forzados en los últimos 22 meses, con consecuencias catastróficas que incluyen la destrucción de infraestructuras esenciales y un alto número de muertes. La situación humanitaria en Gaza, donde cientos de miles se encuentran actualmente en condiciones extremas, requiere atención urgente y la cooperación de la comunidad internacional.












