Hasta el momento, el conflicto en Venezuela ha dejado un saldo trágico, confirmando 24 muertes entre las filas del Ejército venezolano y 32 entre los militares cubanos, según lo declarado por el Gobierno de la isla. El domingo pasado, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque en Caracas y en tres estados aledaños, lo que provocó la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En respuesta a esta situación, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó un período de duelo de siete días en homenaje a los «jóvenes mártires» que, según ella, perdieron la vida defendiendo a su país y a su líder.
Durante una visita a una comuna en Caracas, Rodríguez expresó su dolor por la pérdida de vidas, enfatizando que estos jóvenes soldados dieron su vida en defensa de los valores supremos de Venezuela. Aunque la mandataria no detalló el total de víctimas de los recientes ataques, manifestó que las imágenes de los caídos habían ‘perforado su alma’. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) también rindió homenaje a los 24 soldados caídos en un emotivo funeral, mostrando así el fuerte sentido de lealtad y sacrificio que impera en el ámbito militar.
La situación se agrava con la falta de información oficial sobre los daños y las víctimas en las zonas afectadas por los ataques estadounidenses; sin embargo, se han filtrado cifras a través de fuentes internacionales, como las citadas por The New York Times, que indican que el número de muertos podría alcanzar hasta 80. Mientras tanto, el fiscal general Tarek William Saab anunció la designación de tres funcionarios para investigar este asunto que él considera de gran relevancia, dado que se prevé que las muertes incluyen tanto a militares como a civiles.
Durante la jornada del lunes, también se aumentó la tensión cuando se realizó el sepelio de Rosa Elena González, una anciana de 80 años que falleció como resultado de los ataques en La Guaira. Este suceso evidenció no solo el impacto del conflicto en la población civil, sino también la angustia y el sufrimiento que se vienen acumulando entre los venezolanos. Delcy Rodríguez utilizó este momento para reafirmar que ningún «agente externo» tiene dominio sobre Venezuela, desafiando así las afirmaciones del presidente estadounidense Donald Trump.
Trump había declarado su intención de coordinar una transición en el poder venezolano y había amenazado con nuevos ataques si el Gobierno no adoptaba conductas que él considerara apropiadas. En oposición, Rodríguez clamó por la fortaleza del pueblo venezolano ante las agresiones exteriores y reafirmó que su destino no está determinado por potencias extranjeras, sino por Dios. Sin duda, la situación en Venezuela seguirá siendo un punto focal de la atención internacional, mientras las tensiones entre ambos gobiernos continúan en aumento.


















