Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela y considerado el número dos del chavismo, ha denunciado el ataque militar de Estados Unidos del pasado 3 de enero, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Durante su programa «Con el mazo dando», transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), afirmó que hasta el momento el ataque ha dejado un saldo trágico de al menos 100 muertos y una cifra similar de heridos. Cabello se mostró contundente al describir el ataque, calificándolo como un «terrible ataque» que ha afectado gravemente a la población civil, dejando claro que las repercusiones son más allá de los involucrados directamente en el conflicto político.
En su intervención, Cabello destacó que las víctimas incluyen tanto civiles inocentes como mujeres ajenas a la contienda, que han sido víctimas de las «poderosísimas bombas lanzadas» contra Venezuela. Informó también sobre el estado de salud de Maduro y Flores, ambos heridos durante la incursión, lo que según él evidencia la gravedad de la violencia ejercida en la operación estadounidense. Cabello, al presentar las lesiones de los líderes como argumento, insistió en la dureza del ataque y sus implicaciones para la estabilidad del país.
Cabello no solo centró su discurso en las lamentables muertes, sino que también homenajeó al pueblo venezolano por su valentía y fortaleza en tiempos de adversidad. Al referirse a las víctimas, las calificó de «mártires y héroes caídos», mencionando especialmente a los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), así como a los policías y militares cubanos que estaban en el país. En un acto simbólico de unidad, Cabello resaltó el contexto de sacrificio y patriotismo que ha caracterizado a la defensa de la soberanía nacional ante la agresión extranjera.
La situación generada por el ataque ha llevado a un luto nacional decretado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien estableció siete días de duelo por los militares fallecidos en el ataque. En este marco, se llevaron a cabo funerales en Caracas para honrar a los 24 soldados que perdieron la vida en los combates, mientras que el Gobierno cubano confirmó la muerte de 32 de sus tropas presentes en el país, lo que ha elevado las tensiones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos.
A medida que la situación se desarrolla, el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, ha anunciado la designación de tres funcionarios del Ministerio Público para llevar a cabo investigaciones sobre las numerosas muertes de civiles y militares. La captura de Maduro no solo tiene repercusiones internas, sino que también plantea interrogantes sobre la reacción de poderes como Rusia y China, que tienen intereses estratégicos en la región. La gravedad del conflicto ha llamado la atención internacional, incrementando la preocupación global sobre el uso de la fuerza y el futuro del país sudamericano.



















