Investigadores de la Universidad de Barcelona han llevado a cabo un exhaustivo estudio que abarca más de 12,000 kilómetros de costa del Pacífico, desde México hasta Chile, incluyendo las islas de Pascua, Galápagos y Robinson Crusoe. Este trabajo, publicado en la revista Journal of Cleaner Production, involucró a un amplio equipo de más de un millar de voluntarios de diez países latinoamericanos, quienes se comprometieron a recolectar residuos en un total de 92 playas continentales y 15 playas insulares. El análisis se centró en la cantidad, tipología y procedencia de los envases recogidos, aportando una visión integral sobre la contaminación plástica en estas regiones.
Entre los objetos más comunes hallados en las playas, se destacaron las botellas de bebidas y sus tapones de plástico. Gracias al estudio minucioso de las etiquetas, grabados y códigos de fabricación, los investigadores pudieron determinar el origen de muchos de estos residuos, identificando un total de 356 marcas pertenecientes a 253 empresas. Entre ellas, sobresalen grandes multinacionales como The Coca-Cola Company, Aje Group y PepsiCo. Según Miquel Canals, catedrático del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano, este enfoque no solo resalta el valor de la ciencia ciudadana, sino que también permite rastrear las fuentes de contaminación hasta llegar a las costas latinoamericanas.
El análisis reveló que la mayor parte de los residuos plásticos encontrados a lo largo de las costas del continente tienen un origen local, sugiriendo que existe una relación directa entre el alto consumo de bebidas en envases plásticos y las fallas en la gestión de residuos en la región. En contraposición, las islas oceánicas presentaron una mayor cantidad de botellas provenientes de Asia, lo que podría indicar que estos desechos fueron desechados desde embarcaciones y transportados por las corrientes oceánicas. Este fenómeno es especialmente evidente en América Central, que resulta ser la región más afectada por la contaminación plástica.
Los investigadores han delineado futuras líneas de investigación para profundizar en el impacto de diversos factores en la acumulación de residuos plásticos. Proponen examinar cómo las variaciones estacionales del clima, la actividad turística y la influencia de ríos cercanos pueden contribuir a la contaminación en las costas y áreas urbanas relacionadas. Además, se sugiere integrar modelos oceanográficos para rastrear las trayectorias de transporte de la basura plástica, con el objetivo de identificar fuentes de contaminación que puedan estar muy distantes de las costas afectadas.
Este proyecto no solo pone de relieve la gravedad del problema de la contaminación por plástico en la región del Pacífico latinoamericano, sino que también enfatiza la importancia de la colaboración entre científicos y la comunidad para abordar esta crisis ambiental. A medida que se comparten estos hallazgos, queda clara la necesidad urgente de mejorar la gestión de residuos y promover prácticas sostenibles que reduzcan el uso de plásticos en la vida cotidiana, estableciendo un camino hacia costas más limpias y saludables para las futuras generaciones.

















