La representante Catherine Juvinao ha alzado su voz para expresar su inquietud ante los recientes intentos del presidente Gustavo Petro de convocar a una consulta popular a través de un decreto. En sus declaraciones, Juvinao, quien se identifica como votante de Petro, sostiene que este proceder es claramente ilegal y que busca desestabilizar el panorama electoral de cara a las elecciones de 2026. La representante enfatizó que el presidente es consciente de que su eventual decreto no será reconocido por la Corte Constitucional ni por la Registraduría Nacional, lo que la ha llevado a cuestionar la verdadera motivación detrás de esta apertura a la consulta.
Monitoreando de cerca la situación, Juvinao ha especulado que el propósito oculto de Petro podría ser sentar las bases para una propuesta de asamblea constituyente. Esta afirmación se fundamenta en su creencia de que el actual sistema no le permite al mandatario ejercer su gobierno de manera efectiva. «Lo advierto desde ya: Gustavo Petro no va detrás de la consulta popular, él sabe que el eventual decreto es ilegal y que la Corte y la Registraduría no lo permitirán», reiteró la representante durante su intervención en la plenaria de la Cámara, reflejando la creciente tensión política en el país.
El conflicto en torno a la consulta ha generado un acalorado debate entre el gobierno y la oposición. Desde el ejecutivo, se argumenta que la plenaria del Senado no se pronunció de manera concluyente sobre la convocatoria a la consulta, lo que, según ellos, podría justificar el uso del decreto presidencial. Sin embargo, un análisis emitido por el Legislativo indica que el proceso quedó cerrado tras una ajustada votación que arrojó 49 senadores en contra de la consulta y 47 a favor, lo cual complica la posición del gobierno y amplifica las críticas.
Catherine Juvinao ha ido más allá al señalar que las acciones del presidente son parte de un plan más amplio para socavar las instituciones del país. En sus palabras, «El presidente en este punto es capaz de todo por una sencilla razón: está a punto de pasar a la historia como el primer presidente de izquierda de un gobierno inepto, sectario, corrupto y sin resultados». Esta declaración no solo subraya su descontento con el liderazgo actual, sino que también pone de manifiesto un proceso de polarización extrema en la política colombiana.
La controversia generada por la posible consulta popular tiene importantes implicaciones políticas a medida que se acercan las elecciones de 2026. La incertidumbre se cierne sobre el futuro político de Colombia, donde Juvinao y otros críticos continúan expresando sus preocupaciones respecto a la dirección del país bajo la administración de Petro. Las reacciones a las acciones del presidente, junto a la creciente desconfianza en las instituciones, podrían redefinir la dinámica electoral y precipitar un clima de inestabilidad en la nación.

















