La campaña electoral en Ecuador arrancó oficialmente el pasado domingo, marcando el inicio de un capítulo decisivo en la política del país con miras a la segunda vuelta que se celebrará el 13 de abril. En esta ocasión, los contendientes son el actual presidente Daniel Noboa, quien busca su reelección, y Luisa González, representando al Partido Revolución Ciudadana (RC). Este año, en contraste con anteriores elecciones, la campaña no cuenta con grandes mítines ni caravanas, lo que sugiere un cambio en las tácticas de movilización política. La atención de los votantes se centrará este domingo en un debate televisado que será transmitido a nivel nacional, donde ambos candidatos expondrán sus propuestas y debatirán sus visiones para el futuro del país.
Daniel Noboa llega a esta segunda vuelta envuelto en controversia, ya que su candidatura exige que solicite una licencia no remunerada y entregue el liderazgo del Gobierno a la vicepresidenta Verónica Abad. Sin embargo, hasta la fecha, Noboa no ha llevado a cabo esta formalidad, lo que ha suscitado críticas y preocupaciones sobre la legalidad de su postulación. El Ministro de Gobierno, José de la Gasca, ha defendido la decisión del presidente de permanecer en el cargo, argumentando que no considera su candidatura como una reelección, sino como una continuación del mandato que heredó de Guillermo Lasso tras la activación del mecanismo de muerte cruzada en 2023.
Ante este contexto, la estrategia de campaña de Noboa se basa en la misma táctica utilizada durante la primera vuelta electoral, donde enfatizó que no está obligado a tomarse una licencia. Esto ha generado un debate sobre la interpretación de la legislación electoral ecuatoriana y las implicaciones que esto tiene para la democracia del país. Mientras tanto, Luisa González, quien busca ser la primera mujer en ocupar la presidencia ecuatoriana, ha capitalizado el descontento de ciertos sectores de la población frente a las acciones de Noboa, posicionándose como una alternativa viable y abogando por una agenda política centrada en el bienestar social y la justicia económica.
El ambiente electoral se intensifica a medida que se acerca la fecha de la votación, y el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha asignado un presupuesto de 1,10 millones de dólares que será distribuido entre los dos candidatos. Ambos, sin embargo, tendrán la posibilidad de recibir donaciones privadas, lo que añade otro elemento de competencia financiera a la contienda. La campaña concluirá oficialmente el 10 de abril, dejando solo un breve periodo para que los candidatos lleguen a los votantes y convenzan a más de 13,4 millones de ciudadanos que irán a las urnas para elegir entre Noboa y González.
La polarización entre las agendas políticas de ambos candidatos es evidente y marca un punto crucial en la historia reciente de Ecuador. Con el país dividido en torno a las visiones de desarrollo y gobernabilidad que proponen Noboa y González, la elección no solo definirá el futuro de sus carreras políticas, sino también el rumbo que tomará Ecuador en los próximos años. Este 13 de abril no solo se decidirá quién liderará el país, sino que también se sentarán las bases para la política ecuatoriana en un contexto de transformación y desafíos inminentes.



















