Las autoridades de Cali han frustrado un intento de atentado terrorista que podría haber provocado una tragedia en la ciudad. En una operación coordinada por la Policía Nacional, se logró interceptar un vehículo que se trasladaba de sur a norte, el cual estaba cargado con explosivos de alto poder destructivo. La intervención se llevó a cabo gracias a un seguimiento minucioso y discreto, lo que permitió a los agentes actuar en el momento preciso, evitando así un ataque inminente contra la fuerza pública y la población civil.
En el interior del vehículo, los agentes de la Policía encontraron dos artefactos explosivos de pentolita, un material altamente peligroso y utilizado habitualmente en operaciones militares. La correcta identificación de la amenaza fue crucial, ya que estos explosivos tenían el potencial de causar daños severos en al menos dos puntos estratégicos del área urbana. A raíz de esta descubrimiento, se procedió a la captura de los ocupantes del vehículo, quienes se sospecha pertenecen a la estructura criminal Jaime Martínez, una de las disidencias de las FARC que opera en el suroccidente del país.
De acuerdo a reportes de medios locales como Diario Occidente y 90 Minutos, las investigaciones indican que el objetivo principal de los ocupantes del vehículo era una estación de policía, aunque no se descartaba la posibilidad de llevar a cabo otros ataques simultáneos en diferentes sectores de Cali. Esta información fue fundamental para activar el operativo de neutralización y actuar antes de que los artefactos explosivos pudieran ser instalados o detonados.
El coronel Andrés Arias, subcomandante de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali, enfatizó la importancia de la intervención oportuna, señalando que la operación fue apoyada por el Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional como parte de una estrategia preventiva frente a posibles ataques terroristas. Este evento resalta un momento crítico para la seguridad en Cali, especialmente tras los recientes hechos de violencia que han sacudido la región, lo que ha llevado a un aumento en la vigilancia y operativos de seguridad por parte de las autoridades.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, también se pronunció sobre el hecho, destacando la labor coordinada de las fuerzas de seguridad y reafirmando su compromiso con la protección de la ciudadanía. Este incidente se suma a una serie de ataques que han generado preocupación en la ciudad, recordando el atentado en diciembre que resultó en la muerte de dos policías. Las autoridades continúan trabajando para fortalecer la seguridad pública y prevenir incidentes similares, en medio de un contexto de creciente violencia en varias regiones de Colombia.

















