El concejal de Bogotá, Andrés Barrios, fue testigo directo del ataque que tuvo lugar el sábado 7 de junio en la localidad de Fontibón, donde el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay fue blanco de un atentado mientras se encontraba en un evento político al aire libre en el parque del barrio Modelia. Barrios describió el momento como «muy difícil», calificando el ataque como «un acto criminal para matarlo». El concejal destacó la violencia que se vive en el país, la cual se refleja en este tipo de eventos, generando una sensación de vulnerabilidad entre los colombianos.
En su relato, Barrios mencionó que Uribe estaba dialogando con los ciudadanos sobre propuestas en materia de seguridad cuando de repente se escucharon disparos. «El senador estaba hablando sobre la importancia de que a Colombia vuelva la seguridad, y lo que acaba de ocurrir es una fiel muestra de la inseguridad que enfrentamos», expresó Barrios, visiblemente afectado. La situación generó pánico y caos entre los asistentes al evento, quienes no lograban comprender lo que sucedía en esos momentos críticos.
Tras el ataque, Barrios narró que, a pesar del descontrol, lograron subir a Uribe a un vehículo para llevarlo a un lugar seguro. Sin embargo, recordó que «milagrosamente apareció una ambulancia» y decidieron llevarlo en ella. En cuestión de minutos, el senador fue trasladado a la clínica, donde recibió atención médica urgente. Aunque el concejal no dio detalles sobre posibles amenazas previas contra Uribe, subrayó su compromiso y arduo trabajo en defensa de Bogotá y Colombia.
Horas después del atentado, el general Carlos Triana, director de la Policía Nacional, confirmó que el ataque se produjo alrededor de las 5:30 p.m., y que se había capturado a un menor de edad, supuesto atacante. Además, se reportó que durante la balacera resultaron heridos dos civiles. La policía realizó el hallazgo de una pistola tipo Glock en la escena del crimen y aseguró que están investigando si hay otros individuos involucrados en el atentado. Este desarrollo ha intensificado la preocupación por la seguridad en el país.
El estado de salud de Miguel Uribe fue reportado como grave pero estable tras ser trasladado inicialmente a la Clínica Medicentro y posteriormente a la clínica Fundación Santa Fe. La situación ha llevado al Ministro de Defensa, Iván Velásquez, a anunciar una recompensa de hasta $3.000 millones para quien proporcione información sobre los atacantes. Este ataque ha reabierto el debate sobre la seguridad en Colombia y la persistente violencia que enfrenta la política del país.


















