En una jugosa alocución nocturna, el presidente Gustavo Petro hizo un llamado al Estado para movilizar a lo más selecto de sus agentes en la lucha por identificar y capturar a los responsables del atentado que dejó gravemente herido a Miguel Uribe Turbay, precandidato a la presidencia por el Centro Democrático. Este anuncio se produjo tras el violento incidente que ocurrió horas antes, generando un clima de inquietud en Bogotá y la preocupación de la ciudadanía por la seguridad de los políticos en el marco de la creciente violencia política en el país.
Durante su discurso, Petro enfatizó la importancia de no escatimar en esfuerzos ni recursos para descubrir al autor intelectual del atentado. «Todos los protocolos de investigación trabajarán de manera conjunta entre las agencias de inteligencia con el único objetivo de dar con el culpable, ya sea en Colombia o en el exterior», declaró el mandatario. Con un tono firme, Petro exigió que se le priorice al caso, sosteniendo que la erradicación de la violencia política debe ser una de las principales preocupaciones del Estado.
El presidente también instruyó a investigar a la propia escolta de Uribe Turbay, planteando interrogantes sobre la efectividad de las medidas de seguridad implementadas. Al mencionar que el acto en Modelia no fue programado, sugirió que solo personas cercanas a Uribe podrían haber tenido conocimiento de su presencia, lo que podría indicar una posible falla interna. «¿Era suficiente la seguridad y se actuó como debieron?», se cuestionó, provocando un debate sobre la seguridad de los candidatos en un contexto electoral cada vez más tenso.
Petro, con un tono humano, subrayó que la prioridad en este momento es garantizar la vida tanto de Uribe como del joven atacante de 14 años, sugiriendo que sus vidas valen más allá de sus convicciones políticas personales. «Son personas humanas y tienen el derecho a vivir. Debemos concentrarnos en su bienestar y en el apoyo a sus familias», expresó el Presidente, dejando claro que la compasión debe prevalecer ante el odio y la violencia.
En el consejo de seguridad, que fue transmitido en vivo, participaron altos funcionarios del gobierno y líderes de la cúpula militar y policial del país. La reunión incluyó al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien tiene jurisdicción sobre la zona del ataque. Aunque la intervención estaba programada para las 9:30 p.m., comenzó más de una hora y media después, lo que sugirió un clima de alta tensión y urgencia en la respuesta del gobierno ante este alarmante incidente que recuerda otros atentados históricos en la política colombiana.


















