El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha calificado los recientes ataques aéreos ordenados por el expresidente Donald Trump contra embarcaciones que supuestamente transportaban drogas en el mar Caribe como un «acto de tiranía». En una entrevista con la BBC, Petro subrayó que el uso de fuerza letal por parte del gobierno de Estados Unidos es equiparable a asesinato. Además, advirtió que si se confirma que entre las víctimas se encontraban ciudadanos colombianos, se iniciarían procesos penales en contra de los funcionarios estadounidenses responsables por esos ataques. Este tipo de pronunciamiento resalta las tensiones que han caracterizado las relaciones entre Colombia y Estados Unidos desde que Trump asumió la presidencia.
Desde agosto, Estados Unidos ha enviado una flota militar al mar Caribe en un intento por intensificar su estrategia antinarcóticos, lo que ha resultado en varios ataques recientes que han cobrado al menos 17 vidas. Mientras Trump defiende estas acciones como parte de la lucha contra el terrorismo y el tráfico de drogas, expertos de la ONU han denunciado estas operaciones militares como ejecuciones extrajudiciales, argumentando que violan principios fundamentales del derecho internacional, como la proporcionalidad del uso de la fuerza.
Petro argumentó que no hay necesidad de recurrir a misiles para detener las lanchas rápidas que transportan droga. Con una experiencia extensa en operaciones antinarcóticos junto a Estados Unidos y otros socios, el presidente colombiano destacó que es posible interceptar estas embarcaciones sin recurrir a la fuerza letal. En su opinión, utilizar un misil para enfrentar a un barco desarmado representa un exagerado uso de la fuerza que podría llevar a la muerte de inocentes, lo que califica como un asesinato en el contexto de un acto de violencia que infringe los derechos fundamentales.
En el marco de sus declaraciones, Petro también cuestionó las afirmaciones de Trump sobre la peligrosidad del narcotráfico. Aseguró que el verdadero problema radica en la producción y el consumo de fentanilo en los Estados Unidos, un opioide que no proviene de cultivos de coca. Según Petro, el enfoque militar de la administración Trump desconoce las dinámicas reales del narcotráfico y, en cambio, utiliza un discurso que no se alinea con la compleja realidad socioeconómica y política que enfrenta Colombia.
Finalmente, el presidente colombiano expresó que su enfoque de resistencia hacia el gobierno estadounidense es necesario para enfatizar la soberanía de Colombia. Señaló que a pesar de los riesgos de sanciones y la pérdida de certificaciones de cooperación, no es correcto subordinase a un gobierno que históricamente ha usado su poder militar como instrumento de política exterior. La postura firme de Petro busca restablecer un diálogo basado en el respeto mutuo y la igualdad, enfatizando que Colombia no es un país de súbditos, sino una república que merece ser tratada con dignidad.



















