En la tarde del jueves, la frontera colombiana se vio sacudida por un ataque armado en la zona de La Parada, Villa del Rosario. Este violento suceso dejó como saldo un soldado muerto, identificado como Elvano Bermeo Vargas, y otro herido que se encuentra en observación. El ataque ocurrió alrededor de las cinco de la tarde, cuando potentes estallidos resonaron en el aire, marcando el inicio de un asalto dirigido a las tropas del Batallón de Fuerzas Urbanas número 2 del Ejército Nacional, que se encontraban en el sector.
Los miembros del batallón estaban realizando labores de seguimiento en las cercanías del Centro Nacional de Atención Fronteriza (Cenaf) cuando fueron sorprendidos por los disparos de un arma de largo alcance. En medio del caos, los militares reaccionaron rápidamente, logrando replegarse y asistiendo a sus compañeros heridos. A pesar de la celeridad en la atención, Elvano Bermeo Vargas no pudo sobrevivir a las heridas y falleció pocos minutos después de ser trasladado a un centro asistencial.
Tras el ataque, llegaron al lugar diversas autoridades, incluyendo efectivos de la Policía Metropolitana de Cúcuta, la Sijín y el Grupo de Operaciones Especiales (GOES). Estas fuerzas se encargaron de realizar un cerco en el área mientras revisaban las cámaras de seguridad y hacían uso de drones para tratar de identificar a los atacantes. En un informe preliminar, las autoridades han señalado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como el posible autor intelectual de este acto de violencia.
El Centro Nacional de Atención Fronteriza, un punto crítico para el flujo fronterizo y el comercio informal en la región, fue acordonado durante las operaciones. Los investigadores buscan pistas que lleven a la captura de los responsables, en un contexto donde la violencia en la frontera se ha intensificado en los últimos años. La muerte del soldado Bermeo, quien contaba con más de diez años de servicio y era originario del departamento de Caquetá, representa una fuerte pérdida para la institución militar.
Mientras tanto, las autoridades locales y nacionales han expresado su condena ante el ataque, reiterando el compromiso de seguir combatiendo a los grupos armados organizados en el país. Por su parte, el otro soldado herido ha sido reportado fuera de peligro, lo que genera un mínimo alivio en medio de la tristeza por la pérdida de un camarada. La comunidad espera que se refuercen las medidas de seguridad en la zona y se ponga fin a la impunidad que suelen disfrutar estos grupos criminales.



















