El ministro del Interior, Armando Benedetti, abordó este jueves la controversial carta emitida por el excanciller Álvaro Leyva, en la que se menciona un supuesto consumo de drogas por parte del presidente Gustavo Petro. Durante un foro en Bogotá sobre la consulta popular, Benedetti defendió la postura del Gobierno diciendo que «no hay nada que responder» a las afirmaciones de Leyva, agregando que éstas «se caen por su propio peso». Esta postura evasiva del ministro parece buscar descartar la seriedad de las acusaciones, aunque la atmósfera política se encuentra tensa debido a las graves acusaciones y la repercusión mediática que han generado.
Benedetti, elogiado a veces por su cercanía con la administración de Petro, se ha visto arrastrado por su propia historia de adicciones. En sus declaraciones, el funcionario reveló que estuvo internado en un centro de rehabilitación en México para tratar problemas de consumo. Afirmó que la vida y las adicciones a menudo se relacionan con factores genéticos y experiencias de la infancia, lo cual llevó a un cambio reflexivo en su estilo de vida. «Soy el mejor papá, soy el mejor marido, soy el mejor amigo», aseguró, subrayando su transformación personal como central en su recuperación y compromiso familiar.
Sin embargo, la confesión de Benedetti no ha sido bien recibida por todos. Reconoció que su declaración pública sobre su adicción ha generado una ola de críticas, admitiendo que la opinión pública lo ha tratado «triplemente mal» por ser honesto sobre su pasado. Esta reacción negativa ha sembrado dudas sobre las motivaciones detrás de la carta de Leyva y sus ataques hacia la administración actual, lo que parece un intento de desestabilizar aún más al Gobierno de Petro en un momento ya complicado.
En la carta de Leyva, que fue divulgada y se ha convertido en un tema candente en la prensa, se incluyeron graves acusaciones contra varios miembros del Gobierno, incluyendo a Benedetti y a la canciller Laura Sarabia. Leyva los acusó de abusar de la confianza del presidente Petro y de haberse beneficiado de su «complejísima situación». Se menciona que, con sus acciones, estos personajes han causado un «terrible daño» al mandatario, insinuando que tienen un poder casi manipulador sobre él. La tensión entre los grupos en el poder se hace evidente, generando un clima de incertidumbre sobre la estabilidad del Gobierno.
Finalmente, el excanciller Leyva destacó en su carta una situación crítica relacionada con el pasado político de Benedetti, mencionando que notó un cambio en las intenciones de nombrarlo como embajador en Venezuela debido a su consumo de drogas. Leyva narró cómo las grabaciones filtradas sobre conversaciones entre Benedetti y Sarabia han puesto en el centro de la polémica al actual Gobierno y sus integrantes. Su declaración concluyó con un argumento de necesidad urgente de desvincular a aquellos que han abusado de la posición del presidente, en un intento por presentar su visión de una administración más ética y responsable.


















