El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó en reciente declaración que la organización criminal Tren de Aragua ha sido expulsada del territorio nacional. Durante su programa semanal «Con el mazo dando», transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), Cabello aseguró que la única figura importante que quedaba de la estructura criminal es Héctor Guerrero Flores, conocido como «Niño Guerrero», quien fue abatido en un operativo conjunto entre autoridades venezolanas y estadounidenses. Las declaraciones del ministro llegan en un momento en que la percepción pública sobre el control del crimen organizado en Venezuela sigue siendo un tema candente de preocupación.
Cabello enfatizó que la muerte de «Niño Guerrero» marca un hito en la desarticulación del Tren de Aragua, un grupo que ha sido señalado como uno de los más peligrosos y organizados en la región. Afirmó que, tras la intervención en la prisión de Tocorón en 2023, la banda criminal ya no cuenta con la capacidad operativa necesaria para continuar sus actividades dentro del país. Esta narrativa oficial ha sido constante desde que se produjeron las operaciones que llevaron al arresto y eliminación de varios líderes de la organización que, según reportes, había extendido su alcance a varios países de América Latina.
Sin embargo, a pesar de las afirmaciones del gobierno venezolano sobre la desarticulación del Tren de Aragua, las autoridades de diversos países han alertado sobre la continuidad de actividades criminales asociadas al grupo más allá de las fronteras nacionales. Entre las operaciones denunciadas se encuentran extorsión, tráfico de personas, narcotráfico y asesinatos. Esto ha generado un escepticismo considerable sobre la eficacia de las acciones del gobierno en la lucha contra el crimen organizado y ha suscitado preguntas sobre la verdadera extensión de la influencia de la banda en la región.
Durante su intervención, Cabello también se abstuvo de ofrecer detalles sobre las recientes operativas de seguridad contra los miembros restantes de la banda. Su postura se sitúa en medio de un debate más amplio sobre el alcance real del Tren de Aragua y su permanencia en distintos territorios de América Latina, donde la violencia y el crimen organizado continúan siendo un grave desafío. La falta de transparencia en cuanto a las operaciones podría ser un indicativo de los límites de la capacidad de las autoridades para controlar la situación.
Finalmente, la figura de «Niño Guerrero», como líder del Tren de Aragua, ha atraído la atención no solo en Venezuela, sino también en el ámbito internacional. Su muerte se considera como un golpe importante para la organización, aunque muchos expertos sugieren que el crimen organizado tiende a ser resiliente y a encontrar nuevas maneras de operar. La historia del Tren de Aragua y la batalla en curso entre el gobierno venezolano y el crimen organizado seguirán siendo temas de interés y análisis en el futuro cercano.



















