Las autoridades de Costa Rica han llevado a cabo la detención de Andrey Rojas Porras, conocido como «Pirulo», un individuo de 40 años que es buscado en extradición por Estados Unidos. La captura se realizó en Puerto Viejo de Limón, en un operativo que involucró al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y al Ministerio Público. Esta acción se da en el contexto de una colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico, un problema que afecta a múltiples países de la región.
Rojas Porras es solicitado por el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Texas, donde enfrenta acusaciones graves de conspiración para fabricar y distribuir cocaína. Según el informe proporcionado por las autoridades estadounidenses, se alega que «Pirulo» formaba parte de una organización criminal que operaba en el tráfico de sustancias ilícitas, utilizando sofisticadas tácticas para trasladar grandes cantidades de droga desde Sudamérica hacia el territorio estadounidense.
La red en la que participaba el detenido presume el uso de diversas rutas y medios de transporte, que incluyen lanchas rápidas, embarcaciones semisumergibles y hasta aeronaves. Esto permite que la droga pase por varios países de Centroamérica, como Panamá, Costa Rica, Honduras y Guatemala, antes de llegar a su destino final en México y, eventualmente, en Estados Unidos. Estos métodos de operación demuestran la complejidad y la amplia escala de las redes de tráfico de drogas en la región.
El operativo que culminó en la detención de Rojas Porras se desarrolló bajo un fuerte dispositivo de seguridad, que incluyó su traslado en helicóptero para garantizar un manejo seguro de la situación. La orden de captura contra él había sido emitida en noviembre de 2025, marcando un tiempo significativo en el que las autoridades han trabajado en su localización y arresto. La detención de «Pirulo» representa un avance importante en la lucha contra el narcotráfico internacional en Costa Rica.
Con su arresto, Andrey Rojas Porras se convierte en el extraditable número 22 detenido en Costa Rica bajo el acuerdo que permite la extradición de ciudadanos costarricenses implicados en delitos de narcotráfico. La captura se produce en un momento crítico, donde las autoridades han intensificado sus esfuerzos para neutralizar las organizaciones criminales que amenazan la seguridad y la estabilidad del país. Este evento pone de relieve la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el compromiso de Costa Rica de abordar este grave flagelo.



















