Manuel Villa decidió dejar Colombia en diciembre de 2022. Tras casi dos años de encierro debido a la pandemia de covid-19, se encontraba en un momento de reflexión mientras celebraba las fiestas de Navidad en su pequeño y confortable apartamento en el norte de Bogotá. Aunque tenía un empleo estable, Villa sentía que había algo más en la vida que simplemente sobrevivir en un entorno profesional que no le prometía un futuro. Así, en enero de 2023, con 33 años, subió a un avión rumbo al Reino Unido, convirtiéndose en parte de la creciente oleada de emigrantes colombianos que han buscado nuevos horizontes en los últimos años.
La migración colombiana ha alcanzado niveles récord, con cerca de dos millones de personas abandonando el país en los últimos cuatro años. En 2022, más de 500,000 ciudadanos decidieron dejar su tierra natal, una cifra sorprendente, dado que el informe de la oficina de Migraciones de Colombia indicó que en 2025, al menos 370,000 colombianos no regresaron. Este fenómeno se mantiene a pesar de un contexto general de estabilidad macroeconómica en el país, lo cual ha llevado a muchos a cuestionar las verdaderas razones detrás de esta migración masiva. El crecimiento del PIB y la disminución del desempleo no han sido suficientes para apaciguar el deseo de una vida mejor en el extranjero.
Uno de los factores que contribuyen a este fenómeno migratorio es la creación de redes familiares en los países receptores, especialmente en Estados Unidos y España. William Mejía Ochoa, coordinador de Investigaciones del Grupo de Movilidad Humana de la Universidad Tecnológica de Pereira, señala que la migración de colombianos no siempre responde a la pobreza o la falta de empleo, sino que muchas veces están motivados por la búsqueda de mejores ingresos o por la oportunidad de reunirse con seres queridos que ya han establecido su vida en el extranjero. Actualmente, se estima que cerca de un millón de colombianos reside en España y 1.2 millones en Estados Unidos, cifras que continúan alentando la migración hacia nuevos destinos.
El contexto internacional también ha influido en el fenómeno migratorio, especialmente la exclusión de visado para los colombianos en la zona Schengen y en el Reino Unido. Estas políticas aumentaron el número de solicitudes de asilo entre los colombianos, convirtiéndolos en el tercer grupo con el mayor número de solicitudes a nivel mundial, detrás de Venezuela y Sudán. Sin embargo, las autoridades europeas han denunciado irregularidades, lo que llevó a decisiones como la cancelación de beneficios de visado para ciudadanos colombianos. No obstante, los esfuerzos del gobierno colombiano para fomentar el regreso de sus emigrantes no han logrado revertir el impulso migratorio.
La migración colombiana ha evolucionado desde sus inicios hace más de medio siglo, cuando muchos abandonaban el país en busca de oportunidades en Estados Unidos y Venezuela. Esta tendencia se ha diversificado, incorporando a profesionales altamente capacitados que buscan mejores condiciones de vida en lugares como Alemania, Nueva Zelanda y Australia. Entre las historias de éxito, Dayana Peña, una administradora de empresas que emigró a Londres, destaca cómo ha encontrado estabilidad laboral y mejores ingresos que en Colombia. Este cambio en el perfil migratorio implica que las mujeres continúan liderando las cifras de emigración, demostrando que, a pesar de las dificultades, la búsqueda de una vida digna y próspera sigue siendo un fuerte motivador para muchos colombianos en el exterior.



















