Cinco presos perdieron la vida tras un violento motín en el Centro Penitenciario Región Capital Yare III, ubicado en el estado Miranda, Venezuela. Según un comunicado emitido por el Ministerio del Servicio Penitenciario, los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando se desató una riña entre los internos que rápidamente se transformó en un motín. Esta instalación, considerada de máxima seguridad, alberga a miembros de diversas bandas criminales, lo que ha provocado numerosos incidentes violentos en el pasado, pero la magnitud del conflicto del lunes ha alarmado tanto a las autoridades como a grupos de derechos humanos.
Los fallecidos en este trágico evento han sido identificados como Keivin Matamoros, Eliecer Córdaba, Erkin Ramos, José Andrade y Jean Carlos Jiménez. En un esfuerzo por esclarecer las circunstancias de las muertes, el Ministerio Público ha iniciado una investigación que busca comprender cómo se desarrollaron los acontecimientos que llevaron a la muerte de estos cinco internos. Este suceso pone de manifiesto las tensiones que se viven dentro del sistema penitenciario venezolano, donde la violencia y la falta de control son problemas recurrentes.
La situación en el centro penitenciario fue denunciada previamente por la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), la cual alertó sobre una “situación irregular” dentro del recinto. En su cuenta de X, la organización subrayó la suspensión de visitas familiares, lo cual generó preocupación y reclamos por parte de los allegados de los internos, quienes no recibieron explicaciones claras. La OVP también reportó la presencia de ambulancias en el lugar, lo que alimentó los rumores sobre un motín en curso y la posibilidad de traslados forzados.
En respuesta a la crisis, familiares de los internos protestaron exigiendo información y mejores condiciones de comunicación con sus seres queridos. Un video difundido por la misma organización mostró a familiares gritando: “¡Queremos visita!”, en un clamor que refleja la angustia colectiva por la incertidumbre que rodea a los reclusos. El OVP ha criticado la falta de transparencia del régimen de Delcy Rodríguez, señalando que la desinformación no solo genera angustia, sino que también puede considerarse una forma de tortura hacia los familiares de los presos.
La violencia en las cárceles venezolanas es un problema que ha sido objeto de críticas tanto a nivel nacional como internacional. La falta de control, las condiciones sanitarias deplorables, y la precariedad en la atención médica, han convertido a los centros penitenciarios en verdaderos polvorines. A medida que las autoridades inician las investigaciones pertinentes, la población exige soluciones urgentes que garanticen la vida y la seguridad de los internos, así como de sus familiares, quienes merecen respuestas claras y un trato digno.


















