Miles de personas se congregaron en las calles de Buenos Aires para expresar su indignación y exigir justicia tras el brutal asesinato de tres mujeres jóvenes: Lara Gutiérrez, de 15 años, y las hermanas Morena Verdi y Brenda del Castillo, ambas de 20. La masiva protesta se organizó como resultado de la conmoción que ha generado en toda Argentina este crimen horrendo, que no solo involucró tortura y asesinato, sino que también fue transmitido en vivo a través de redes sociales. Las autoridades han señalado que, detrás de estos asesinatos, se encuentra una banda de narcotraficantes que dejó este mensaje macabro como advertencia a otros, lo cual ha encendido aún más el debate sobre la violencia de género y el feminicidio en el país.
Los tres cuerpos de las víctimas fueron descubiertos enterrados en un suburbio al sur de Buenos Aires, cinco días después de haber sido reportadas como desaparecidas. Según investigaciones previas, las jóvenes habían sido engañadas para subir a una camioneta, creyendo que iban a una fiesta. Sin embargo, las autoridades revelaron que la verdadera finalidad de este plan era “castigar” a las jóvenes por haber violado un código impuesto por la pandilla. Durante los interrogatorios, se descubrió la existencia de un video que revela las duras palabras de un líder de la banda, quien menciona: «Esto les pasa a los que me roban droga», dejando al descubierto la utilidad del terror como herramienta de control.
El impacto del caso ha resonado más allá de las fronteras del crimen en sí. En la manifestación, familiares y amigos de las víctimas alzaron la voz pidiendo justicia y protección para las mujeres en un contexto donde un feminicidio ocurre cada 36 horas en Argentina. Leonel del Castillo, padre de Brenda, compartió su dolor, comentando que le fue imposible identificar el cuerpo de su hija debido a las atrocidades sufridas. La participación de grupos feministas y organizaciones políticas en el acto ha sido crucial, destacando la necesidad urgente de legislar para ofrecer un mayor amparo a las mujeres.
La ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, confirmó la detención de cinco personas en relación con este caso, sin embargo, el principal sospechoso, un joven peruano identificado como el supuesto líder de la banda, continúa prófugo. Las autoridades han lanzado un llamado al público en busca de información, incluso publicando una fotografía del individuo con la esperanza de que alguien pueda ofrecer pistas sobre su paradero. Este escabroso caso ha revitalizado la conversación sobre la misoginia y la violencia sistemática que enfrentan las mujeres en Argentina.
El lema de la manifestación, «No hay víctimas buenas ni malas, solo feminicidios», resuena en la conciencia colectiva de los argentinos, cada vez más alarmados por la impunidad en casos de violencia de género. La desesperación de estos crímenes ha llevado a un reclamo creciente por justicia, así como una revisión profunda de las políticas públicas relacionadas con la protección de las mujeres. La marcha del sábado culminó frente al Congreso, un acto simbólico que refleja la lucha de una sociedad harta de la violencia y dispuesta a exigir cambios radicales para erradicar esta problemática.


















