La vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha realizado declaraciones contundentes en contra de Estados Unidos, afirmando que el 85% de las ganancias generadas por el negocio ilícito de la droga se concentran en el sistema financiero estadounidense. Durante una rueda de prensa, Rodríguez enfatizó que, en lugar de desplegar fuerzas navales para «agredir» a Venezuela, Washington debería abordar el problema del narcotráfico de manera interna, señalando que el país suramericano se mantiene libre de cultivos ilícitos. La funcionaria destacó que el ingreso de fentanilo en Estados Unidos ocurre a través de sus puertos, facilitado por redes bien organizadas de distribución en el interior del país.
Rodríguez subrayó la hipocresía de las acusaciones estadounidenses, argumentando que, a pesar de sus señalamientos, es el mismo EE.UU. el que presenta un alto índice de tráfico de drogas ilícitas. Afirmó que el 87% de la droga que llega a su territorio tiene como origen rutas que atraviesan el Pacífico, y que responsabilizar a Venezuela de esta problemática es erróneo. La vicepresidenta defendió la lucha de su país contra el narcotráfico, afirmando que ha sido histórica, a pesar de la ausencia de la DEA en el territorio venezolano.
Refiriéndose a la participación de fuerzas militares estadounidenses en el Caribe cercano a Venezuela, Rodríguez catalogó las acciones como «una locura» y un «show peligroso». Aseguró que estas movilizaciones son parte de una campaña para justificar una intervención militar en su país, lo que, según ella, serviría para asegurar el control sobre las rutas del narcotráfico y los recursos naturales de Venezuela. Expresó que los motivos detrás de este despliegue son de naturaleza geopolítica, buscando un cambio de régimen en el país suramericano.
La vicepresidenta también respondió a las acusaciones sobre el denominado Cartel de los Soles, mencionado por la administración Trump como una organización criminal vinculada al gobierno de Nicolás Maduro, calificando estos reclamos como propaganda destinada a deslegitimar al Ejecutivo venezolano. Rodríguez argumentó que, en lugar de mirar a Venezuela, EE.UU. debería enfocarse en Colombia, que se ha convertido en el principal productor de cocaína en el mundo, y en Ecuador, que ha incrementado su participación en el tráfico de droga, resaltando la reciente visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a este último país.
Finalmente, la funcionaria instó a Estados Unidos a revisar su enfoque de combate contra el narcotráfico, sugiriendo que sus buques deberían dirigirse al Pacífico, donde realmente se generan las rutas de exportación de cocaína hacia EE.UU. Rodríguez criticó lo que considera un «problema de ubicación de GPS» por parte de los estadounidenses, quien, en su visión, deberían optar por una estrategia más coherente y menos agresiva hacia Venezuela, que en su opinión, busca acceder a sus vastas riquezas naturales como el petróleo y el oro, deseadas por potencias hegemónicas desde hace décadas.

















