En un contexto político tenso, la reciente encuesta de Invamer revela que la desaprobación del presidente Gustavo Petro ha aumentado apenas un 0,3% en los últimos cuatro meses, pasando del 60% en noviembre de 2024 al 60,3% en marzo de 2025. A pesar de las múltiples crisis que ha enfrentado su gobierno, incluyendo desacuerdos con figuras políticas como el expresidente Donald Trump y el colapso de sus propuestas laborales, estos números sugieren que el mandatario colombiano ha mantenido cierto nivel de respaldo en un entorno adverso.
La crisis del gabinete, que impactó severamente la imagen del gobierno en febrero, parece no haber afectado drásticamente la percepción pública de Petro, ya que su tasa de aprobación se sitúa ahora en 35,1%, una leve disminución respecto al 36% anterior. Las dificultades experimentadas por su administración se han visto reflejadas en la opinión pública, donde muchos ciudadanos han expresado su frustración ante las decisiones tomadas y la escasa efectividad en la implementación de reformas clave.
Adicionalmente, el ambiente hostil entre el presidente y diversos sectores, incluyendo jueces y medios de comunicación, ha generado un clima de tensión que podría tener repercusiones en el futuro político del país. Las manifestaciones convocadas por Petro no lograron reunir el apoyo masivo esperado, lo que pone de relieve la creciente insatisfacción entre los ciudadanos. Esto se convierte en un desafío para el mandatario en la puerta de un año electoral lleno de incertidumbres y expectativas.
La discrepancia en las encuestas también plantea preguntas sobre la veracidad de las cifras. Algunos sondeos indicaron que la desaprobación había llegado a un 63%, lo que generó confusión entre los ciudadanos y los analistas. Con un margen de error establecido en el 2,83% para la muestra total, es evidente que los resultados pueden variar significativamente entre diferentes encuestas, lo que agrega una capa de complejidad en la interpretación del clima político actual.
Finalmente, la metodología detrás de la encuesta de Invamer resalta la rigurosidad del proceso. Se realizaron 1,200 encuestas en 56 municipios, incluyendo capitales como Bogotá y Medellín, lo que proporciona una amplia representación de la opinión pública. A medida que se acerca la consulta popular y las elecciones presidenciales, el panorama para Petro será cada vez más desafiante, y el gobernante deberá trabajar para revertir la tendencia negativa y recuperar la confianza de un electorado que se muestra cada vez más crítico.


















