Orlando Torres le debe su vida a una llamada telefónica perdida, una serendipia que le salvó de la tragedia inminente.Este venezolano fue uno de los 146 deportados que regresaron a su país en el vuelo 164, justo horas antes de que un devastador doble terremoto sacudiera Venezuela, dejando un saldo trágico de más de 2.000 muertes y miles de heridos y desaparecidos.


