La participación del presidente Abelardo de la Espriella en redadas policiales de alto perfil, como fue el caso de la reciente Operación Kratos en Bogotá, está poniendo a prueba su estrategia de seguridad de línea dura.Esta ofensiva nocturna, que se realizó en ocho localidades y resultó en 172 arrestos, incluyó a más de 1,400 efectivos de la Policía Nacional y el Ejército, reforzando el mensaje de la administración: las organizaciones criminales recibirán una respuesta contundente.


