En un operativo sin precedentes, la policía brasileña logró incautar una impresionante cantidad de 48 toneladas de marihuana en una favela de Río de Janeiro, estableciendo un nuevo récord nacional.El hallazgo se produjo de manera fortuita gracias a Hulk, un perro rastreador, quien durante una operación rutinaria contra grupos criminales, indicó la presencia de un búnker escondido bajo un tanque de agua abandonado en el Complexo da Mare.


