La reciente victoria de Lula da Silva en Brasil se presenta como un contrapeso en un panorama regional que favorece un giro a la derecha, especialmente en las relaciones con Israel.A pesar de la tendencia de varios países latinoamericanos hacia el fortalecimiento de lazos con el Estado hebreo, Lula, como líder de izquierda, continúa promoviendo un enfoque crítico hacia las políticas israelíes en el contexto del actual conflicto en Gaza.


